Robaron una cápsula radiactiva en Rosario: el peligro oculto que pocos conocen
¿Sabés qué puede pasar si alguien encuentra la cápsula de cesio-137 perdida en Rosario? Los detalles que las autoridades no quieren que ignores.
Una cápsula con cesio-137 desapareció de un instituto médico en Rosario y encendió todas las alarmas. Las autoridades ya activaron los protocolos de emergencia, pero la gran pregunta es: ¿qué tan peligrosa es realmente esta sustancia?
El material extraviado se usaba para calibrar equipos de medicina nuclear y estaba guardado dentro de un contenedor de plomo, diseñado para bloquear la radiación. Sin embargo, si el recipiente se rompe o es manipulado, el riesgo se dispara.
¿Qué es el cesio-137 y para qué sirve?
El cesio-137 es un isótopo radiactivo que se produce en reactores nucleares. Se utiliza en medicina, industria y ciencia porque emite rayos gamma. En hospitales, sirve para controlar la calidad de los equipos; en fábricas, para medir espesores o detectar fugas.
Su uso está estrictamente regulado: necesita almacenamiento especial y transporte autorizado. Cualquier descuido puede tener consecuencias graves.
¿Cuáles son los riesgos si se manipula?
Los expertos explican que mientras la cápsula esté intacta y dentro del blindaje de plomo, el peligro es mínimo. Pero si alguien la abre, la daña o la rompe, la radiación puede causar:
Quemaduras por radiación, daños en tejidos y órganos, síndrome agudo por radiación en casos extremos, mayor riesgo de cáncer a largo plazo y contaminación de objetos, superficies o ambientes.
¿Qué hacer si te la encontrás?
Los protocolos internacionales son claros: no tocar, no mover, no abrir. Hay que alejarse y llamar inmediatamente a las autoridades. El mayor peligro es que alguien, por curiosidad o para venderla, la manipule sin saber lo que es.
¿Por qué se activó un protocolo nacional?
La desaparición de una fuente radiactiva obliga a actuar rápido. La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) puso en marcha el operativo y notificó a todos los organismos de control. El objetivo es evitar que la cápsula termine en manos de personas no capacitadas o fuera de los circuitos seguros.
La preocupación principal no es una contaminación masiva, sino que alguien se exponga sin saberlo a niveles peligrosos de radiación.