Río Tercero y Madrid se unieron para probar dos ideas que podrían cambiar la industria y la salud
La casa de estudios de Río Tercero y la Universidad Politécnica de Madrid probaron dos ideas en simultáneo: una apunta a la historia clínica electrónica y la otra a la industria. Qué buscaban y por qué puede tocar de cerca a la región.
La Universidad Nacional Río Tercero (UNRT) y la Universidad Politécnica de Madrid llevaron adelante dos experiencias de innovación abierta basadas en la metodología Living Lab, un esquema que apunta a vincular el conocimiento académico con su entorno y a generar soluciones a partir de problemas reales.
Las dos iniciativas se desarrollaron en campos distintos, pero compartieron un mismo propósito: conectar saberes, intercambiar experiencias y construir respuestas a partir de desafíos concretos.
Qué se probó en cada experiencia
Una de las actividades estuvo centrada en los desafíos de la historia clínica electrónica. El abordaje puso el foco tanto en la tecnología como en las necesidades de las personas, con la idea de que las herramientas digitales en salud funcionen para los usuarios y no al revés.
La segunda experiencia exploró cómo los datos y la inteligencia artificial pueden mejorar los procesos industriales. Se trata de un terreno en plena expansión, donde la información y los algoritmos empiezan a jugar un papel cada vez más relevante en la producción.
Qué es la metodología Living Lab
El esquema Living Lab propone desarrollar innovaciones en entornos reales y con la participación de los propios usuarios, en lugar de diseñar soluciones de laboratorio y aplicarlas después. Esa lógica es la que permitió que la UNRT y la Universidad Politécnica de Madrid trabajaran en conjunto sobre problemáticas concretas.
Según se destacó desde la casa de estudios, esta forma de trabajo promueve el trabajo colaborativo y genera nuevas oportunidades para el desarrollo regional, al vincular a la universidad con su entorno.