Río Negro vuelve a sobrevolar los techos: la cifra que dejó el primer operativo y el ranking que mira cada municipio
¿Cuántos terrenos que figuraban como baldíos tenían en realidad una construcción? El primer operativo dejó un número que la Provincia no piensa ignorar y ya sobrevuela dos ciudades para repetirlo.
La Provincia prepara un nuevo operativo aéreo para detectar ampliaciones que nunca se declararon, después de que el primer relevamiento revelara que casi uno de cada siete terrenos anotados como baldíos tenía construcción. Las pruebas piloto ya se hicieron sobre Cinco Saltos y General Roca.
Los vuelos de los últimos días sirvieron para ajustar el mecanismo del control aéreo que se viene. La idea es apuntar a propiedades con ejecuciones nuevas que no figuran en los registros oficiales, según informó la Provincia.
Qué es Catastro y por qué importa
Catastro es el registro parcelario de Río Negro. Se encarga de mantener actualizada la situación de cada inmueble, incluidas las mejoras que se le van incorporando. Esa información incide directamente en la valuación fiscal y, en consecuencia, en los impuestos que paga cada contribuyente.
Por eso el nuevo operativo tiene dos objetivos: actualizar la información territorial y detectar diferencias que puedan mover la valuación de las propiedades.
El antecedente que cambió todo
El año pasado, Catastro —que depende de la Agencia de Recaudación— hizo un relevamiento para encontrar construcciones en terrenos que figuraban sin mejoras. En los registros aparecían más de 80.000 parcelas en esa situación, un número que las autoridades consideraron suficientemente alto como para avanzar con una revisión sistemática.
Así aparecieron los llamados «falsos baldíos»: terrenos anotados y gravados como baldíos que, en realidad, tenían construcciones.
El trabajo abarcó 66.280 parcelas urbanas. Se identificaron 9.479 terrenos con construcciones y una superficie cubierta presunta de unos 1.566.000 metros cuadrados. El promedio dio 165 metros cuadrados por cada falso baldío.
Para dimensionarlo: una vivienda familiar tipo, tomando como referencia los tradicionales Fonavi, ronda los 55 metros cuadrados. Cada edificación no declarada detectada equivaldría, en promedio, a tres de esas casas.
El resultado general fue contundente: el 14,3% de las parcelas analizadas tenía construcciones no declaradas. Casi una de cada siete.
Cuánto se recaudó por el Inmobiliario
El año pasado, Río Negro cobró $ 29.646 millones (US$ 19,2 millones) por el tributo Inmobiliario. Este año, hasta agosto, la cifra trepó a $ 31.118 millones (US$ 20,2 millones).
El ranking de los «falsos baldíos»
El 14,3% provincial esconde diferencias muy marcadas entre localidades. En cantidad absoluta, los cinco mayores registros fueron Roca, San Antonio Oeste, Bariloche, Luis Beltrán y Catriel. Pero el orden cambia cuando se mira la proporción sobre las parcelas revisadas.
Las Grutas encabezó el ranking: en el 59,4% de las parcelas relevadas había mejoras no informadas, con una superficie promedio de 141 metros cuadrados. Le siguió Luis Beltrán, con el 41,1% y 153 metros cuadrados. San Antonio Oeste llegó al 35,7%, con construcciones de unos 133 metros cuadrados.
El relevamiento comprendió 28 centros urbanos. Por encima de la media provincial también aparecen Pomona, con el 29,6%, y Lamarque, con el 28,4%; sus superficies construidas promediaron 117 y 176 metros cuadrados, respectivamente.
Roca verificó 9.478 parcelas y encontró 2.548 con construcciones no declaradas: el 27,3%, con un promedio de 162 metros cuadrados. Villa Regina marcó 18,9%; Dina Huapi, 16,4%; Río Colorado, 16%; y Catriel y Huergo, 14,8% cada uno.
Entre los grandes municipios, Bariloche concentró la mayor cantidad de parcelas analizadas, 12.138, aunque los terrenos con mejoras no declaradas fueron menos del 10%. Cipolletti se ubicó en el 7,3% y Viedma registró el menor índice, con el 5,5%.
En cuanto a las dimensiones, Pilcaniyeu y El Manso muestran promedios muy altos —1.521 y 920 metros cuadrados—, pero sobre muestras chicas: 11 y 10 mejoras no informadas, respectivamente. Godoy tuvo el porcentaje más bajo de predios irregulares, 1,9%, aunque sus construcciones promediaron 306 metros cuadrados. Más atrás aparecen El Bolsón y Cipolletti, con 245 y 243 metros cuadrados; Choele Choel, con 201; y Dina Huapi, con 197.
La regularización voluntaria y lo que viene
Después del relevamiento, Catastro abrió un período para que los propietarios declararan voluntariamente las construcciones no informadas, sin multas ni costos asociados. Respondieron los titulares de casi 3.000 parcelas, que incorporaron sus obras irregulares al registro. Esa regularización voluntaria representó aproximadamente un tercio de las mejoras sin declarar detectadas originalmente. El resto pasó a incorporarse al registro parcelario.
Con ese antecedente, la Provincia prepara el nuevo relevamiento, que se centrará en propiedades con mejoras superiores a las que figuran en sus registros oficiales.
La imagen que acompaña esta nota corresponde al relevamiento de Catastro en General Roca.