Río Negro se mete en el mapa petrolero mundial: las dos monoboyas ya están en la costa
Río Negro ya tiene las dos monoboyas en la costa y un contrato firmado con Alemania por ocho años. Pero la secretaria Confini advirtió que nada de eso alcanza por sí solo: qué falta para que la provincia no sea solo un lugar de paso.
La secretaria de Energía y Ambiente de Río Negro, Andrea Confini, aseguró que la provincia atraviesa un cambio de escala con el megaproyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que conectará la producción neuquina con Punta Colorada y desde allí con los mercados internacionales. En diálogo con EnergíaOn, la funcionaria remarcó que la obra dejó de ser un plan sobre el papel.
«Ya no estamos hablando de un proyecto en los papeles. Hoy tenemos las obras avanzando, el ducto terrestre, la terminal, el sistema submarino y las dos monoboyas que ya llegaron a Río Negro y que permitirán cargar grandes petroleros a unos siete kilómetros de la costa. Es decir, la transformación ya se puede ver», afirmó Confini.
El proyecto VMOS prevé arrancar con una capacidad de alrededor de 180.000 barriles diarios y se espera que ese número trepe hasta los 550.000 barriles por día.
Un proyecto con dos lecturas
Para la secretaria, el impacto del megaproyecto tiene una doble dimensión. «Una es nacional, porque resuelve un límite que tenía Vaca Muerta para sacar su producción al mundo. Y la otra es provincial, donde Río Negro pasa a ocupar un lugar central en la exportación de petróleo de la Argentina. El desafío es aprovechar esa infraestructura para que también impulse nuestra propia producción», explicó.
Argentina LNG y la audiencia en Sierra Grande
Respecto del proyecto Argentina LNG, Confini indicó que las tareas siguen en distintas fases técnicas, de ingeniería y ambientales. Mientras se realizan estudios en el Golfo San Matías, avanza la evaluación ambiental de sus cuatro componentes: el gasoducto, las unidades flotantes de licuefacción, el poliducto y el complejo industrial.
La iniciativa contempla en una primera etapa dos unidades flotantes con capacidad conjunta para producir hasta 12 millones de toneladas de GNL por año, con posibilidad de ampliarse a 18 millones. Además, prevé procesamiento y fraccionamiento en territorio rionegrino.
«Eso último es muy importante: no queremos ser solamente el lugar por donde pasa la energía. Queremos que una parte cada vez mayor del valor se genere en Río Negro», subrayó.
El próximo hito será la audiencia pública convocada para el 16 de noviembre en Sierra Grande. «Para nosotros esa instancia es fundamental porque un proyecto de esta magnitud tiene que desarrollarse con información, participación de la comunidad y controles claros», sostuvo.
El San Matías Pipeline y el movimiento en el puerto
Consultada sobre el Gasoducto San Matías Pipeline, Confini lo definió como una obra central porque conecta directamente el gas de Vaca Muerta con la costa rionegrina. Pero su importancia, aclaró, no termina en el ducto.
«La obra ya está generando movimiento en el Puerto, con transporte, logística, servicios y participación de empresas rionegrinas. Hace unos días comenzaron el traslado de caños hacia la traza y las primeras excavaciones», remarcó.
«Estamos hablando de aproximadamente 40.000 caños y casi 10.000 cargas de camión durante todo el proceso. Eso da una idea de la escala. Cuando una infraestructura de este tamaño atraviesa la provincia, no mueve solamente energía sino que mueve empresas, trabajadores, transporte, alojamiento, comercio y servicios. Nuestro trabajo es lograr que la mayor parte posible de ese movimiento quede en Río Negro», destacó.
Southern Energy y el contrato con Alemania
Sobre el proyecto de GNL de Southern Energy, la secretaria afirmó que «representa el ingreso concreto de Río Negro al mercado mundial del GNL. Es el primer proyecto que está transformando esa posibilidad en obras reales. Ya tenemos trabajos en marcha, caños llegando al puerto, el San Matías Pipeline en construcción y el primer buque licuefactor preparándose para llegar al Golfo San Matías».
Ya existe un contrato de venta con Alemania por ocho años, por 2 millones de toneladas anuales de GNL, con entregas previstas desde 2027. «Eso demuestra que no estamos construyendo infraestructura sin destino comercial: hay compradores y hay mercados esperando ese gas», repasó. Para la provincia, agregó, significa empleo, proveedores, servicios, actividad portuaria y formación de trabajadores.
«Estos avances significan empezar a desarrollar conocimientos y capacidades que hoy no tenemos en escala suficiente. Queremos que, cuando esta industria esté funcionando a pleno, encuentre cada vez más trabajadores y empresas rionegrinas preparadas para participar», añadió.
La apuesta por la producción propia
Aunque la escala no convencional rionegrina aún es menor que la de Neuquén, Confini valoró la adjudicación de la primera concesión no convencional en Loma Guadalosa y la reconversión de bloques como Charco del Palenque, Jarilla Quemada y Entre Lomas, sumadas a los ensayos en Confluencia Norte y Sur.
«Río Negro no quiere ser solamente el camino por el cual pasan el gas y el petróleo de otras provincias. Tenemos Vaca Muerta dentro de nuestro propio territorio y estamos empezando a desarrollar ese potencial», remarcó.
«Veo un Río Negro con cada vez más producción no convencional. Tal vez hoy el gran impacto visual está en los oleoductos, el puerto o Punta Colorada, pero hacia adelante también queremos que haya más petróleo producido dentro de nuestra provincia», aseguró.
«Lo que cambió es que estamos pasando de preguntarnos si Río Negro tiene potencial a empezar a generar las condiciones para producirlo», sostuvo. En paralelo, marcó la necesidad de sostener los yacimientos convencionales maduros como Medianera y Rinconada-Puesto Morales para cuidar la producción y las fuentes de trabajo.
Proveedores locales y el desafío de crecer bien
Confini abordó también la articulación con los proveedores locales y el desafío de infraestructura en los municipios satélite como Sierra Grande y San Antonio. Precisó que el Registro Provincial de Proveedores Energéticos supera las 530 empresas inscriptas y que alrededor de un centenar operan en rubros de logística, transporte, construcción y servicios especializados.
La funcionaria advirtió que «crecer rápido no puede significar crecer mal», por lo que enfatizó la planificación urbana, la obra pública y la formación de la mano de obra local. «Nosotros no vemos los proyectos como algo aislado. Tenemos que preparar todo el territorio que los rodea. San Antonio, Sierra Grande y las localidades vinculadas a los corredores logísticos van a recibir un movimiento que no tenían antes», planteó.
«Una parte importante es trabajar de manera coordinada con los municipios y con las empresas. Otra es fortalecer la infraestructura. Y una tercera, es formar a nuestra gente. Si llegan miles de oportunidades pero los trabajadores y las empresas locales no reúnen los requisitos para acceder a ellas, habremos perdido parte de la oportunidad», agregó.
¿Un polo petroquímico a la vista?
Consultada sobre la posibilidad de un polo petroquímico, pidió prudencia pero destacó que contar con gas, puerto y valor agregado abre las puertas para que Río Negro no sea solo una provincia exportadora de recursos, sino también industrial.
«Cuando uno tiene gas, líquidos, infraestructura, energía, puerto y acceso a mercados internacionales en un mismo territorio, empiezan a aparecer actividades que antes no eran posibles», remarcó.
«El objetivo debe ser ir subiendo escalones. Primero consolidar los proyectos que ya tenemos, después agregar procesamiento y valor y, sobre esa base, atraer nuevas industrias. Ese es el camino que puede permitir que Río Negro no sea solamente una provincia exportadora de recursos, sino también una provincia industrial», explicó.
El salto de escala en cinco años
De cara a los próximos cinco años, Confini proyecta una reconfiguración profunda del perfil provincial, impulsada por VMOS, el San Matías Pipeline, Southern Energy, Argentina LNG, Duplicar Norte y el desarrollo de Vaca Muerta en Río Negro.
«Río Negro tiene costa, tiene recursos, tiene infraestructura en construcción y tiene una ubicación estratégica. Pero nada de eso alcanza por sí solo. Hubo que generar reglas, previsibilidad y confianza para que estas inversiones llegaran. Ahora empieza otra tarea: lograr que toda esa transformación se convierta en trabajo, empresas, infraestructura y conocimiento que queden en Río Negro. Ahí vamos a medir realmente el éxito de esta nueva etapa», repasó.
«Si las áreas no convencionales avanzan como esperamos, vamos a dejar de ser solamente una provincia por la que sale la producción para convertirnos cada vez más en una provincia que también produce. Ese es el verdadero cambio de escala», concluyó.
Con información de EnergíaOn.