Río Negro quiere que en todas las aulas se enseñe a separar la basura: el cambio que llega a los colegios
La Legislatura de Río Negro tiene sobre la mesa un proyecto que cambia lo que se enseña en todas las aulas: separar la basura dejará de ser una actividad suelta y pasará a ser contenido obligatorio. La propuesta también llega a los patios y a los hogares, y pone un plazo que pocos esperaban.
Un proyecto de ley que desembarcó en la Legislatura de Río Negro busca que la separación de residuos en origen deje de ser una iniciativa aislada y se convierta en contenido obligatorio en todas las escuelas de la provincia. La idea es que los chicos incorporen el hábito desde pequeños y que después lo repliquen en sus casas.
La propuesta plantea modificar la Ley Orgánica de Educación para que el Consejo Provincial de Educación sume contenidos sobre separación de residuos y gestión integral de los residuos sólidos urbanos en los niveles inicial, primario y secundario, en todas sus modalidades.
Pero no todo queda en el aula: el texto también prevé que los establecimientos incorporen progresivamente sistemas de separación con contenedores diferenciados y señalización adecuada.
Plazos, convenios y puntos verdes
Según el proyecto, esos sistemas deberán estar funcionando en un plazo máximo de dos ciclos lectivos desde la reglamentación de la ley. Para facilitar el cumplimiento, la autoridad de aplicación podrá firmar convenios con municipios, comisiones de fomento, cooperativas de recuperadores urbanos, universidades y organizaciones de la sociedad civil.
Entre las prácticas que se buscan promover aparecen la separación diferenciada, la instalación de puntos verdes y el compostaje de residuos orgánicos. El objetivo es reducir el volumen de desechos que terminan en disposición final y facilitar la recuperación y reutilización de materiales.
Por qué se impulsa el cambio
Los fundamentos del proyecto reconocen que en Río Negro ya existen experiencias de educación ambiental en las escuelas, pero advierten que no siempre están sistematizadas ni garantizadas de manera uniforme en todo el territorio. La iniciativa busca institucionalizarlas y darles continuidad, para que la educación ambiental sea parte de la enseñanza en toda la provincia y trascienda el ámbito escolar con hábitos que lleguen a los hogares y las comunidades.
El texto también subraya la importancia de la formación docente continua, con herramientas pedagógicas adaptadas a cada nivel educativo, para que los contenidos se puedan implementar de verdad.
Economía circular y empleo
La separación de residuos aparece vinculada en el proyecto al desarrollo de la economía circular, que promueve la reutilización y el reciclaje de materiales. Según los fundamentos, ese modelo puede además generar oportunidades de empleo, en particular para las cooperativas de recuperadores urbanos.
La iniciativa se enmarca en los principios de la Ley Nacional 27.621 de Educación Ambiental Integral y se articula con la Ley 25.916 de Gestión Integral de Residuos Domiciliarios.
El proyecto lleva las firmas de los legisladores Marcela González Abdala, Martina Valeria Lacour y César Rafael Domínguez. Si se aprueba, el Poder Ejecutivo provincial tendrá un plazo máximo de 90 días desde su promulgación para reglamentar la ley.
