Río Negro despachó casi el doble de oro y plata desde Calcatreu
El proyecto minero de Calcatreu volvió a despachar oro y plata, pero el dato no es solo el volumen: hay un detalle sobre cómo se logró que explica el cambio de rumbo.
Río Negro concretó el tercer envío de doré de oro y plata desde Calcatreu, con unas 996 onzas equivalentes de oro (AuEq), casi el doble que en el primer despacho de junio. La operación marca un nuevo avance productivo del proyecto, tras el levantamiento de la suspensión preventiva que había dispuesto el Gobierno Provincial por incumplimientos detectados.
El proyecto dio un paso clave después del acuerdo entre el Ejecutivo rionegrino y Minera Calcatreu, alcanzado en el marco del diálogo impulsado por el gobernador Alberto Weretilneck. Ese entendimiento permitió encauzar las diferencias, corregir las observaciones y avanzar en la normalización de las operaciones.
Según informó la compañía, el tercer despacho contiene aproximadamente 996 onzas equivalentes de oro, integradas por unas 980 onzas de oro y 1.099 onzas de plata. La cifra representa casi el doble de las 518 onzas equivalentes informadas en el primer envío de junio.
El resultado refleja el avance de las tareas de lixiviación, recuperación y procesamiento iniciadas en abril. La empresa señaló que trabaja en la normalización progresiva de sus operaciones y en la evaluación del impacto que tuvo la suspensión temporal sobre sus objetivos de producción.
Diálogo, producción y compromisos
El secretario de Minería, Joaquín Aberastain Oro, destacó que la reactivación permitió volver a poner en marcha aspectos centrales del proceso productivo y remarcó que la Provincia sostiene una política basada en el diálogo, la búsqueda de consensos y el acompañamiento a las inversiones.
“Desde el Gobierno Provincial siempre buscamos resolver las diferencias a través del diálogo y la construcción de consensos. Queremos que las inversiones avancen, que los proyectos produzcan y que generen nuevas oportunidades, pero ese crecimiento tiene que darse respetando los compromisos asumidos con nuestra gente y con las comunidades”, señaló.
La normalización se produjo después de que el Gobierno Provincial y Minera Calcatreu alcanzaran un acuerdo que contempla la incorporación progresiva de 30 trabajadores, la capacitación de otras 30 personas y la priorización de mano de obra rionegrina en futuras búsquedas laborales. También incluye medidas de seguridad e higiene y mecanismos permanentes de seguimiento.
Para Aberastain Oro, el nuevo despacho demuestra que es posible compatibilizar el avance de la producción con el cumplimiento de las condiciones establecidas para el desarrollo del proyecto.
“Hoy los aspectos productivos pudieron volver a ponerse en marcha y la empresa puede seguir trabajando para alcanzar sus objetivos de producción. Ese es el camino que buscamos: acompañar, generar previsibilidad y encontrar soluciones, pero teniendo siempre como prioridad que lo acordado se cumpla y que el desarrollo deje beneficios concretos en Río Negro”, agregó.
La posición de la Provincia se mantuvo desde el inicio: acompañar las inversiones que generan actividad y oportunidades, brindar condiciones para que los proyectos puedan desarrollarse y, ante las diferencias, priorizar las herramientas institucionales para alcanzar soluciones.
En ese sentido, la suspensión preventiva no significó frenar el desarrollo minero, sino establecer una instancia para garantizar el cumplimiento de los compromisos previamente asumidos. A partir del diálogo entre las partes se alcanzaron nuevos acuerdos que permitieron reanudar las actividades y avanzar en la normalización del proyecto.
Una minería que crece junto a las comunidades
Calcatreu constituye uno de los proyectos centrales de la nueva etapa minera de Río Negro y representa una oportunidad para ampliar la actividad productiva de la Región Sur.
Para el Gobierno Provincial, el desarrollo de esta nueva minería debe construirse junto a las comunidades y traducirse en más empleo rionegrino, capacitación, oportunidades para proveedores locales y nuevas capacidades productivas que permanezcan en el territorio.
El criterio que sostiene Río Negro frente a las grandes inversiones es claro: generar condiciones para producir y crecer, resolver las diferencias mediante el diálogo y defender, al mismo tiempo, los compromisos asumidos con los rionegrinos.