Río Negro busca bodegas para añejar vinos bajo el mar: el detalle que sorprendió en la primera cata
La primera cata a ciegas entre vinos de bodega y vinos que pasaron meses bajo el mar ya dejó diferencias perceptibles. Ahora Río Negro busca bodegas para la segunda inmersión: la convocatoria cierra el 29 de septiembre y hay requisitos que las botellas deben cumplir antes de bajar al Golfo San Matías.
El Programa de Cavas Submarinas del Golfo San Matías abrió su segunda convocatoria para bodegas rionegrinas. La propuesta: sumergir botellas durante al menos seis meses y seguir estudiando cómo la presión, la oscuridad y el movimiento del agua modifican el vino.
La convocatoria está a cargo del Gobierno de Río Negro y permanecerá abierta hasta el martes 29 de septiembre. La nueva etapa toma la experiencia que arrancó en julio de 2025, cuando se hizo la primera inmersión con vinos de 20 bodegas de la provincia.
Desde entonces, el programa analiza variables como la temperatura relativamente estable, la presión, la oscuridad y el movimiento permanente del agua para entender qué le pasa al vino durante la crianza submarina.
Qué mostró la primera cata
Los primeros resultados llegaron en enero de 2026. Enólogos, bodegueros y profesionales hicieron una cata a ciegas con vinos de un mismo lote: uno conservado de forma tradicional en bodega y otro que había estado bajo el mar.
La evaluación detectó diferencias perceptibles entre ambos, aunque los resultados son todavía preliminares y varían según el vino, la añada y el tiempo de guarda previo a la inmersión. En febrero se completó la extracción de las primeras 800 botellas, después de más de seis meses en el Golfo San Matías.
Para el ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, la experiencia permite diferenciar a los vinos rionegrinos y vincularlos con el territorio donde se producen. “Tenemos una vitivinicultura que va de la cordillera al mar, con características muy distintas en cada región. Las cavas submarinas nos permiten sumar otra experiencia a esa diversidad y trabajar sobre nuevas formas de mostrar y comercializar nuestros vinos”, señaló.
Cómo participar de la segunda inmersión
La nueva inmersión comenzará en octubre. Los vinos irán en jaulas o canastos preparados y quedarán bajo el mar un mínimo de seis meses. Más adelante se sumarán tres jaulas adicionales para ampliar la capacidad, y las bodegas interesadas podrán adquirir sus propias estructuras.
Al definir cuántas botellas le corresponden a cada establecimiento, se contemplará la participación de las bodegas que formaron parte de la primera experiencia.
Los requisitos para las botellas:
● Capacidad máxima de 750 ml. Cada una llevará un precinto numerado para garantizar trazabilidad y control.
● Se recomienda usar corchos tecnológicos microaglomerados de corcho natural.
● Aplicar dos capas de laca sintética al corcho y a la etiqueta: en el corcho para evitar el contacto con el agua de mar y en la etiqueta para reducir el impacto ambiental.
En la entrega, las cajas deberán tener remito e identificación con los datos de la bodega, vino, variedad, añada, cantidad de botellas, color del lacre y numeración de cada caja. Antes de la inmersión se revisará todo el material para comprobar que las botellas estén bien acondicionadas y ubicadas en los canastos.
Las bodegas interesadas deben completar el formulario de inscripción y cumplir con los requisitos administrativos. El formulario está disponible en https://forms.gle/xLUUWqbzW3Etqdqm6. Para consultas, comunicarse con la Dirección de Vitivinicultura al 0221 3070141 o escribir a [email protected].