Río Negro: 458 personas usan tobilleras electrónicas, pero los delitos no cesan
La cantidad de personas con tobilleras electrónicas en Río Negro aumentó un 60% en dos años, pero los detenidos con estos dispositivos siguen cometiendo delitos. ¿Qué está pasando?
La cifra de monitoreados crece un 60% en menos de dos años, pero los casos de reincidencia siguen apareciendo en los titulares. ¿Qué falla en el sistema?
Un hombre con tobillera electrónica fue detenido a principios de este mes tras ingresar a robar en un departamento de calle Jujuy al 700, en Roca. El dato, confirmado por la Policía rionegrina, no es un caso aislado.
Días antes, el 23 de julio, dos sujetos fueron arrestados por un intento de robo cerca del country Arelauquen, en Bariloche. Uno de ellos también portaba el dispositivo de monitoreo.
El número oficial
Según informó el Ministerio de Seguridad y Justicia de la provincia, actualmente hay 458 personas con dispositivos electrónicos monitoreados. La cifra, que varía constantemente, incluye a quienes cumplen prisión domiciliaria, libertad asistida, libertad condicional, salidas transitorias o medidas cautelares impuestas por un juez.
El crecimiento es sostenido. En octubre de 2024, el total era de 285 dispositivos: 141 por prisión domiciliaria, 44 por libertad condicional, 13 por libertad asistida y 87 por medidas cautelares. Ya en noviembre de 2019, la Unidad de Arresto Domiciliario por Monitoreo Electrónico (Uadme) supervisaba a 192 personas.
Tras la crisis carcelaria
Las cárceles rionegrinas están al límite. Ante la superpoblación, los jueces optan por medidas alternativas como la prisión domiciliaria con tobillera, siempre que no haya riesgo de fuga o entorpecimiento de la investigación.
El gobernador Alberto Weretilneck fue contundente la semana pasada: “La cantidad de detenidos es la más alta en la historia de las cárceles rionegrinas. Estamos cerca de 1.600 detenidos entre los que están en cárceles como los que están con distintos dispositivos electrónicos”.
Los números oficiales respaldan sus dichos: el primer semestre de 2026 cerró con 1.402 personas en penales (1.292 condenados y 110 con prisión preventiva), mientras que en el mismo período del año anterior fueron 1.381 (1.264 condenados y 117 preventivos).
El mandatario reconoció que la solución de fondo requiere una nueva cárcel, pero admitió: “Hoy no tenemos fondos en la provincia para construirla”.
Mientras tanto, los operativos policiales siguen encontrando delincuentes con tobilleras. La pregunta es inevitable: ¿el sistema de monitoreo está fallando o los jueces son demasiado permisivos?