Río Grande se suma al clúster polar de Ushuaia: "La granja y la ferretería de la Antártida"
Río Grande se plantó en Ushuaia con una propuesta que nadie esperaba: convertirse en la "granja y ferretería" de la Antártida. Mientras el clúster polar PolarUsh daba sus primeros pasos, los funcionarios riograndenses dejaron una idea que puede cambiar el mapa productivo de la provincia. ¿De qué se trata?
El secretario de Desarrollo Productivo del Municipio de Río Grande, Facundo Armas, el presidente de Río Grande Activa, Juan Pablo Deluca, y el director general de Soberanía Alimentaria, Ignacio Orué, viajaron a Ushuaia para participar del lanzamiento de PolarUsh, una red multisectorial que busca articular a los actores vinculados a la actividad antártica. El encuentro se realizó en el Hotel Albatros y fue organizado por la Fundación FINNOVA.
PolarUsh se presenta como una plataforma que reunirá a sectores productivos, logísticos, turísticos, académicos, científicos, tecnológicos e institucionales con intereses en la Antártida, con el objetivo de generar conocimiento, innovación y servicios especializados.
Un análisis de competitividad para la puerta de entrada al continente blanco
Durante la jornada se dio a conocer el Análisis de Competitividad Antártica elaborado por FINNOVA, que evalúa las fortalezas y los desafíos de Ushuaia como puerta de entrada a la Antártida, y plantea la necesidad de convertir sus ventajas geográficas en capacidades competitivas reales.
Armas tomó la palabra y afirmó: “Ushuaia tiene una condición excepcional como puerta de entrada a la Antártida. El desafío es transformar esa ventaja geográfica en ventajas competitivas a partir de infraestructura, conocimiento, tecnología, logística, recursos humanos, servicios especializados y capacidades productivas”.
El funcionario también destacó que el debate “abre oportunidades para incorporar el potencial productivo de Río Grande a una estrategia de desarrollo provincial”, y agregó que “el desarrollo se construye cuando generamos capacidades, articulamos actores, agregamos valor y logramos transformar oportunidades en producción, inversión y trabajo”.
Río Grande como proveedora de la Antártida
En ese marco, Armas lanzó una propuesta que busca posicionar a la ciudad: “Río Grande puede pensarse como una plataforma productiva y de abastecimiento para la actividad antártica. Desde alimentos hasta insumos, repuestos, equipamiento, mantenimiento y servicios. Entonces, ¿por qué no pensar a nuestra ciudad como la granja y la ferretería de la Antártida?”.
El secretario subrayó además la importancia de estos espacios de encuentro entre el sector público, las empresas, las universidades, el sistema científico y el entramado productivo. “El desarrollo necesita coordinación, visión de largo plazo y capacidad para convertir ventajas en oportunidades concretas. Para una provincia bicontinental como la nuestra, pensar la Antártida es también pensar desarrollo, soberanía y geopolítica”, sostuvo.
Por su parte, Deluca remarcó que “el salto cualitativo de Ushuaia como polo antártico depende de una articulación público-privada real. El Estado tiene que marcar el rumbo estratégico y facilitar condiciones, pero el salto se logra trabajando codo a codo con el sector privado que es el que invierte, innova y presta los servicios”. Y completó: “Si fortalecemos esa alianza sumando las capacidades productivas de toda la provincia, vamos a ser líderes indiscutibles en el segmento polar”.
Los representantes riograndenses agradecieron a la Fundación FINNOVA por la invitación y valoraron la importancia de que Río Grande participe de estas instancias de articulación, sumando su potencial productivo a una agenda estratégica para el presente y el futuro de Tierra del Fuego.