Río Gallegos manda la basura a un relleno y desde Provincia ni aparecieron: la acusación de Chute
El Municipio dice que estaba dispuesto a remediar el daño desde antes del amparo. Pero en la audiencia clave por la basura que vuela hasta Punta Loyola, desde la Provincia no se sentó nadie.
El secretario de Legal y Técnica de Río Gallegos, Gonzalo Chute, puso el foco en la interna con el Gobierno provincial al referirse al conflicto por los residuos que derivó en el reclamo de la estancia Punta Loyola. En diálogo con El Mediador, por Tiempo FM 97.5, el funcionario defendió la postura del Municipio y apuntó contra la ausencia de la Secretaría de Ambiente de Santa Cruz en la audiencia judicial.
Para Chute, el expediente no se entiende si se lo mira aislado: es la punta de un problema de fondo que arrastra la ciudad desde hace años, la gestión de los residuos urbanos y de otras corrientes que se generan en Río Gallegos.
Qué pidió la jueza y qué dice el Municipio
El funcionario contó que la magistrada a cargo de la audiencia solicitó informes sobre “los planes de mitigación o de corrección que se puedan llevar a cabo”. Y remarcó que, desde la asunción de Pablo Grasso, el Municipio avanzó en distintas etapas para “tratar de mitigar los impactos negativos” de la disposición final de residuos.
Chute explicó que desde fines de 2023 buena parte de los residuos urbanos dejó de ir al vaciadero del barrio Belgrano y comenzó a trasladarse al relleno sanitario del lote 113B, concesionado a la empresa Nueva Santa Cruz. A ese predio también llegan corrientes de frigoríficos, grandes generadores y residuos biopatogénicos de la provincia.
El secretario marcó la diferencia entre un vaciadero y un relleno sanitario: “La basura llega, es dispuesta en cavas que tienen geomembrana y en el mismo día en el que son dispuestos estos residuos, es cubierta con material inerte, o sea, con tierra”. Los residuos de frigoríficos, agregó, tienen una celda aparte.
Las voladuras que denuncia la estancia
Sobre el origen del reclamo de Punta Loyola, Chute señaló que lo que se denuncia son voladuras de bolsas y plásticos. “Una vez que se dispone el residuo dentro de la celda, los días de viento, sobre todo, puede ocurrir que haya voladuras y que sea justamente el plástico que haya caído en la zona de la estancia”, describió.
El funcionario sostuvo que tanto el Municipio como la concesionaria ofrecieron medidas antes de que se presentara la acción de amparo. La primera propuesta consistía en evaluar los daños para determinar los sectores afectados, identificar qué tipo de residuos llegaron al campo y definir cómo mitigar el problema dentro del lote 113 y remediar lo ocurrido.
“Desde el día 0 y durante la promoción de la acción, tanto en la Municipalidad como en el concesionario, siempre estuvimos a disposición para evaluar primero el daño que tiene y posteriormente presentarle un plan de remediación”, afirmó.
Ahora esperan que, en el marco del amparo, se les permita ingresar al campo para evaluar la situación y presentar una propuesta de remediación. Mientras tanto, el Municipio acompaña las medidas de mitigación ya implementadas y las que seguirá aplicando para evitar la dispersión de residuos.
Entre ellas mencionó la colocación de un cerco perimetral y de mallas alrededor del módulo donde se depositan los residuos, mecanismos que, según explicó, impedirían que las bolsas que vuelan lleguen al exterior. “Estamos trabajando en distintos mecanismos que reducirían prácticamente a cero esta problemática en particular”, aseguró.
También se mostró dispuesto a limpiar los residuos dispersos y precisó que las voladuras se habrían originado sobre todo en el primer módulo. En la segunda celda, en cambio, se tomaron otras medidas, como la construcción de taludes, que mitigan las posibles voladuras. “Se viene trabajando en ese sentido, obviamente que estamos a disposición para solucionar lo que ha ocurrido, pero estamos a disposición desde antes del amparo”, remarcó.
La planta de separación que falta y el costo de 120 millones de dólares
Chute insistió en que la solución definitiva exige una planta de separación de residuos acorde con el volumen de basura que genera Río Gallegos. Recordó que existe una acción de amparo iniciada en 2015 y que durante años el Municipio trabajó con el Gobierno provincial y la empresa CGC para definir qué tipo de planta necesitaba la ciudad.
“Se llegó a la conclusión de que lo que requeriríamos era una planta de separación de residuos que tenga ciertas características y la construcción de un Centro de Transferencia en el vaciadero del Belgrano”, explicó. El esquema preveía que todos los residuos domiciliarios ingresaran al predio del barrio Belgrano, fueran recuperados en la planta y que solo el volumen restante se trasladara al lote 113 para su disposición final. “Lo que se hace hoy, pero justamente con la tecnología adecuada”, resumió.
El funcionario precisó que la planta costaría alrededor de 120 millones de dólares y que, a partir de una sentencia del Dr. Marinkovic en el amparo Ivanissevich, la Provincia y el Municipio se comprometieron a buscar el financiamiento necesario.
“Lamentablemente de la gestión del gobernador actual no hemos tenido avance en ese trabajo conjunto de conseguir el financiamiento internacional necesario para poder construir la planta de separación de residuos”, cuestionó.
Con esa infraestructura, sostuvo, se podría procesar y recuperar casi la totalidad de los residuos diarios. “Eso eliminaría, digamos, cualquier riesgo de voladuras o de cualquier cuestión porque básicamente se procesaría y se recuperaría el 100%, o cerca del 100% por lo menos, de la basura que se genera diariamente”, afirmó.
En ese contexto se refirió a una indicación que recibió el Municipio en abril de este año por parte del secretario de Ambiente de la Provincia, quien planteó en el ámbito judicial que comenzaran a enviar toda la basura cruda, sin procesar, al lote 113. “Obviamente nosotros estuvimos en contra, hoy por hoy no llevamos el 100% de los residuos domiciliarios al lote 113 justamente porque si no tenés las herramientas para procesarlo adecuadamente te puede generar un pasivo ambiental más grave”, sostuvo. Chute calificó esa alternativa como “una locura” y explicó que por ese motivo el traslado se hace de manera progresiva.
La ausencia de Ambiente en la audiencia
El funcionario confirmó que la Secretaría de Ambiente de la Provincia no se presentó a la audiencia pese a haber sido notificada y a que se le habían requerido informes en la instancia previa. “No se presentó Ambiente y tampoco estuvo en audiencia. Realmente no hubo una actitud positiva en ese sentido, más allá de que estuvieron notificados”, manifestó.
Para Chute, el caso debería servir para retomar el trabajo articulado con la Provincia. “Lo único que esperamos es que ante esto, y obviamente por supuesto entendiendo al titular de estancia que no es responsable de esta situación, para nada, pero sí me gustaría que esta cuestión sirviera para una instancia de trabajo conjunto que venimos proponiendo con el Gobierno provincial desde hace muchísimo tiempo”, señaló.
En esa línea, remarcó que la solución de fondo también requiere avanzar en la deshabilitación definitiva del antiguo vaciadero del barrio Belgrano. “Necesitamos necesariamente continuar como se hizo en su momento con un trabajo articulado con el gobierno provincial que lamentablemente no está ocurriendo”, afirmó.