Río Gallegos le dio el último adiós a Verónica Corvalán, la ceramista que descubrió los secretos de la arcilla santacruceña
Tenía 55 años y una trayectoria que el Concejo Deliberante reconoció hace apenas unos meses. Este domingo, el cementerio de Río Gallegos se llenó de rostros que no quisieron faltar: la despedida de Verónica Corvalán, la ceramista que estudió las arcillas de Santa Cruz.
Familiares, amigos y alumnos despidieron este domingo a Verónica Corvalán en el cementerio de Río Gallegos, en una ceremonia que reunió a una multitud de personas que la conocieron y aprendieron con ella. La ceramista y profesora, de 55 años, dejó una marca profunda en el ámbito artístico de Santa Cruz.
El móvil de LU12 AM680 y La Opinión Austral acompañaron con respeto el momento en que los allegados le dieron el último adiós. Por pedido de la familia, la cobertura se mantuvo a distancia del lugar donde se realizaba el sepelio, para resguardar la intimidad de los seres queridos.
La convocatoria fue amplia: además de familiares y amigos, dijeron presente muchos de sus alumnos, aquellos que alguna vez tomaron clases de cerámica con ella y que quisieron despedirla.
Una vida dedicada a la cerámica y a las arcillas de Santa Cruz
Corvalán era profesora y ceramista, con una reconocida trayectoria en el ambiente artístico provincial. Su trabajo no se limitó a la enseñanza: también se volcó al estudio de las arcillas que se encuentran en el territorio santacruceño.
Ese recorrido tuvo un reconocimiento importante en junio de este año, cuando el Concejo Deliberante de Río Gallegos destacó su labor en la cerámica y sus investigaciones sobre las arcillas de la provincia. Un espaldarazo institucional a una carrera que combinó el arte con la investigación de los materiales locales.
A los 55 años, Verónica Corvalán dejó una huella entre quienes compartieron con ella espacios de formación, trabajo y expresión artística. Su legado perdura en cada pieza y en cada alumno que pasó por sus clases.