Río Gallegos: dos menores apuñalados y una detenida que se entregó sola
Dos menores heridos y una mujer detenida: el fin de semana violento que encendió las alarmas en Río Gallegos. La fuerza admite que los hechos crecen, pero aclara qué no puede garantizar.
El comisario inspector Cristian Garay, director general de la Unidad Regional Sur de la Policía de Santa Cruz, pasó por los micrófonos de La Parada (Tiempo FM 97.5) y describió un fin de semana cargado de episodios violentos en Río Gallegos. La institución, admitió, sigue con atención el avance de estos hechos.
El primero ocurrió el sábado, cerca de las 20:30, en la esquina de Rawson y Néstor Kirchner. Allí un menor de edad terminó lesionado y tuvo que ser llevado al hospital.
La mujer señalada como responsable se presentó por sus propios medios en la Comisaría Segunda. “A partir de ese momento, se comunica a la justicia y luego pasa a revertir carácter de detenida incomunicada”, explicó el jefe policial. La sospechosa permanece alojada a disposición del juzgado y, según anticipó Garay, sería indagada en las próximas horas.
Una segunda víctima y la misma hipótesis
La investigación sumó un dato en la madrugada del domingo: apareció otro menor con heridas compatibles con un elemento cortopunzante. Los pesquisas vinculan ese caso con el ataque del sábado.
“Serían dos menores de edad los que habrían sido víctimas de esta agresión aparentemente con un arma blanca y fueron atendidos por el sistema de salud”, precisó Garay, que mantuvo el potencial en su descripción del hecho.
Consultado sobre versiones de amenazas posteriores, el comisario inspector aclaró que no hay denuncias formales ni órdenes judiciales para custodiar los domicilios de los involucrados. “Nosotros sí tenemos todo lo que es el sistema de seguridad desplegado en la ciudad y, ante cualquier situación, la intención es poder acudir en forma inmediata”, sostuvo.
La preocupación que admitió la fuerza
Garay no esquivó la pregunta sobre el nivel de violencia en la ciudad y la región. Su respuesta fue directa: “Obviamente que hay una preocupación por parte de la institución y nosotros, desde nuestro lugar y de acuerdo a las facultades que tenemos y el trabajo que realizamos, intentamos siempre estar en los distintos lugares para poder prevenir”.
El jefe policial reconoció los límites de esa tarea. “A veces esto no se puede por distintos factores. Los hechos suceden, nosotros debemos hacer una intervención, ya sea para hacer cesar lo que esté ocurriendo o hacer una investigación sobre qué es lo que ha pasado para poner a disposición a los autores de la Justicia”, manifestó.
Y agregó un diagnóstico que preocupa: “Hemos visto cómo se incrementa cada vez más este tipo de hechos”.
Además del episodio de la zona céntrica, Garay mencionó otro incidente del fin de semana en el que también participó un menor que portaba un arma blanca.
El contexto se vuelve más sensible con la Fiesta Aniversario en el horizonte. “El desafío nuestro también es poder trabajar en forma articulada con otros organismos que son quienes organizan este tipo de eventos para poder cubrir, por lo menos estar cerca de los vecinos”, indicó.
El arma casera que no era del caso
Garay también se refirió al procedimiento en la calle Defensa, en el barrio El Carmen, donde se denunció una agresión contra una persona de 25 años y, tras un allanamiento, se secuestró un arma de fabricación casera.
El comisario inspector aprovechó para despejar una confusión que circuló sobre el elemento usado en el ataque. “En principio, lo que nosotros tenemos es que la agresión al rostro de una persona de 25 años habría sido con un arma que entendemos podría haber sido un arma de tipo neumática, este tipo de réplicas que hay que proyectan balines de acero”, detalló.
En el allanamiento se encontró “una especie de carabina de fabricación casera con un tubo, con un caño”. Sin embargo, el jefe policial aclaró que ese elemento no habría sido utilizado en el hecho investigado. “Por ahí surgió esta situación de que era un arma de tipo tumbera, pero en definitiva no tenemos acreditado que haya participado en este incidente”, afirmó.
El caso Gilmar Claros Ferrel y la Comisaría Séptima
Sobre el final de la entrevista, Garay habló de la situación administrativa del personal de la Comisaría Séptima tras la muerte de Gilmar Claros Ferrel.
Recordó que la institución se puso a disposición de la Justicia desde el primer momento y pidió la intervención de otra fuerza para las primeras diligencias y la investigación posterior. En ese marco, Gendarmería Nacional tomó contacto con la Justicia y trabaja en la causa.
En el plano interno, se dispuso la separación momentánea de algunos efectivos. “Es una separación a los efectos de poder investigar, no es a modo de castigo tampoco”, aclaró Garay, que encuadró la medida en la reglamentación policial: “Es una suspensión temporal y es a los efectos de poder efectuar una investigación administrativa transparente”.
Los alcanzados por la medida participaron de distintas maneras durante esa noche. La investigación deberá determinar si tuvieron o no responsabilidades según las funciones que desempeñaban. “No hay un tipo de sanción, sino que es al solo efecto de establecer si han tenido o no responsabilidad de acuerdo a la función que cumplían esa noche”, concluyó.