Río Dulce: qué están haciendo para evitar desbordes en Santiago del Estero
¿Sabías que las obras en el río Dulce ya llevan dos meses? Conocé qué están haciendo las autoridades para evitar desbordes y proteger a los vecinos.
La provincia de Santiago del Estero está trabajando a contrarreloj para preparar el río Dulce ante la próxima temporada de lluvias. Las tareas, que ya llevan dos meses, buscan reducir el riesgo de desbordes en un tramo crítico que une la Capital con La Banda.
El plan, ejecutado por el Ministerio de Obras, Servicios Públicos y Agua, no se limita a esa zona. También contempla intervenciones en las cuencas Salí-Dulce y Salado-Juramento, con el objetivo de proteger a las poblaciones que viven cerca de los cauces.
¿Qué están haciendo exactamente?
La estrategia es clara: recuperar los sectores que antes funcionaban como playas para que el agua avance por el centro del cauce. Así lo explicó el subsecretario del Agua, Sergio Zaltz, durante una recorrida por la zona.
Con maquinaria de gran porte, los equipos están construyendo montículos de arena que orientan la corriente y reducen el impacto sobre las márgenes. La idea es que el propio río ayude a mover la arena y a reacomodar su lecho de forma natural.
¿Por qué es tan importante esta medida?
La concentración del caudal en el sector central del río permitirá aliviar la presión sobre ambas riberas. Esto es clave para evitar desbordes en caso de lluvias intensas, algo que no es un escenario descartado.
Las autoridades provinciales ya vincularon estas obras con los posibles efectos del fenómeno de El Niño, que podría traer más precipitaciones de lo normal a la región. Por eso, la decisión de empezar con anticipación no es casualidad.
Según Zaltz, el inicio temprano de los trabajos deja a la provincia en una mejor posición para enfrentar los escenarios climáticos que se esperan para los próximos meses. Y adelantó que las intervenciones no se detendrán hasta reforzar todos los puntos considerados de mayor riesgo.
La medida forma parte de un esquema más amplio de prevención que abarca las principales cuencas hídricas de la provincia. El objetivo final es claro: reducir riesgos, mejorar el escurrimiento del agua y proteger a quienes viven en las zonas más vulnerables.