Río Cuarto, capital provincial del vecinalismo: el reconocimiento que faltaba
Río Cuarto ahora es oficialmente la Capital Provincial del Vecinalismo. ¿Qué significa este reconocimiento y por qué se esperaba desde hace décadas?
La Unicameral aprobó una declaración que convierte a Río Cuarto en la Capital Provincial del Vecinalismo, un título que reconoce décadas de trabajo comunitario. La iniciativa, impulsada por el legislador Juan Manuel Llamosas, también establece el 24 de agosto como el Día Provincial del Vecinalismo.
¿Qué dice la declaración?
El artículo 1 de la norma establece: "Declárese Capital Provincial del Vecinalismo a la ciudad de Río Cuarto, en reconocimiento a su trayectoria histórica, institucional y comunitaria en la promoción de la participación ciudadana organizada a través de asociaciones vecinales, entidades fomentistas y demás organizaciones de base territorial".
Una historia de décadas
Llamosas destacó que la medida reconoce una tradición que viene de lejos. "El vecinalismo ha sido siempre una política pública muy importante. Desde la época de Chicharra Abella, luego con Rins, Cantero, Jure, yo profundicé también las acciones, lo mismo que el actual intendente Guillermo De Rivas. Por eso, el vecinalismo es una política de Estado en Río Cuarto", explicó el legislador en diálogo con Puntal.
El movimiento vecinalista local tiene raíces profundas: tras la creación del Círculo Vecinal en los años '80, a mediados de los '90 la Covera (Confederación Vecinalista de la República Argentina) realizó un congreso en la ciudad, donde los participantes coincidieron en que Río Cuarto merecía ser considerada capital nacional del vecinalismo.
Un intento que no prosperó
Años después, el diputado Gumersindo Alonso presentó un proyecto en la Cámara de Diputados para formalizar ese título a nivel nacional, pero la iniciativa no avanzó. Ahora, con esta declaración provincial, se subsana en parte esa deuda histórica.
Llamosas calificó la medida como un "reconocimiento al movimiento vecinalista, una reivindicación histórica. En los hechos estaba, pero faltaba la institucionalización".
Un mensaje en tiempos de individualismo
El legislador también subrayó el valor simbólico de la distinción: "refuerza el espíritu de pensar en el otro en plena cultura individualista, donde reina el sálvese quien pueda".