Reunieron plata para pagar abogados y llevaron el reclamo a la Justicia: la respuesta que recibieron los padres de los colegios de la UNSJ
Reunieron plata para pagar abogados y llevaron el reclamo a la Justicia. Ahora esperan una respuesta que todavía no llega: qué pasará con las clases que faltan.
Las familias de los colegios preuniversitarios de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) aseguran que la pérdida de jornadas de clase dejó sin dictar más de la mitad de los contenidos previstos para el ciclo lectivo. Eugenia Rodríguez, vocera de los padres de la Escuela de Comercio, la Industrial y el Colegio Central Universitario, sostiene que hasta ahora no hubo ningún contacto formal con las autoridades para definir cómo se recuperarán esos saberes.
El planteo de las familias gira en torno a dos ejes: de qué manera se recuperarán las clases perdidas y quién va a controlar que lo dispuesto se cumpla. La cautelar del juez federal Leopoldo Rago Gallo obliga a la universidad y a los colegios a presentar un plan de contingencia con propuestas específicas para cada establecimiento, dentro del plazo que fijó el tribunal.
“Nadie se ha comunicado con los padres”
Rodríguez habló con Mil20 y apuntó contra la falta de respuestas institucionales. Puso en duda que la medida judicial, por sí sola, alcance para garantizar la continuidad pedagógica. “Nadie se ha comunicado con los padres, no tenemos contacto”, afirmó, y agregó que tampoco fueron convocados a una reunión con los abogados que impulsaron la presentación.
Según relató, los padres tuvieron que reunir dinero para afrontar los costos de la representación legal, en un contexto económico que también golpea a las familias. “Ni siquiera el rector veló por la educación de nuestros hijos”, expresó.
La única autoridad que los recibió, según su testimonio, fue la exdirectora de la Escuela Industrial, aunque les habría dicho que tenía limitaciones para intervenir en el conflicto.
El impacto en el aula
La representante de las familias remarcó que el perjuicio no se reduce a los días afectados por las medidas de fuerza: también incluye las ausencias docentes por enfermedad u otros motivos. Como ejemplo, mencionó el caso de su hijo, que llevaba tres semanas sin clases de Matemática por la ausencia de la profesora.
También cuestionó la modalidad con la que, en algunos casos, se retoman las materias. Dijo que hay docentes que vuelven y toman evaluaciones sobre guías entregadas antes de sus ausencias, sin haber completado el dictado correspondiente.
Para Rodríguez, la situación debe analizarse caso por caso, porque cada estudiante atraviesa dificultades distintas según su contexto familiar, social y educativo. En ese marco, estimó que la proporción de contenidos pendientes supera el 50% y subrayó que la sola presentación de un documento no asegura que los programas se completen.
Reclamos por lo que pasa dentro del aula
La vocera también apuntó a situaciones que, según dijo, se producen durante la jornada escolar. Sostuvo que sus hijas le contaron que algunos docentes utilizan parte del tiempo de clase para expresar su malestar con el Gobierno nacional e invitar a los alumnos a participar de marchas.
“No vemos cambios de actitud. En vez de tener el dictado de la materia, se dedican a invitarlos a la marcha”, manifestó. En ese punto, reclamó controles sobre lo que ocurre en las aulas y pidió que la prioridad sea el aprendizaje.
Lo que viene
Mientras la UNSJ avanza con la elaboración de los planes que exige la cautelar, las familias esperan conocer qué medidas concretas se implementarán para recuperar las clases y completar los programas. Rodríguez insistió en que será necesario revisar las propuestas de cada establecimiento, comprobar su cumplimiento y definir quién estará a cargo de supervisarlas.
También advirtió que algunas familias evalúan cambiar a sus hijos de colegio para el próximo ciclo lectivo, aunque no aportó cifras oficiales sobre esa eventual salida de alumnos. La discusión queda ahora atada a la presentación del plan y a la capacidad de control que tenga la instancia judicial sobre su ejecución.