Retuvieron una moto sin papeles y el diputado Sosa terminó denunciado por amenazas al personal municipal
Un control de rutina por una moto sin casco ni papeles terminó con el director de Transporte de Formosa denunciando al diputado Pablo Sosa por amenazas. La acusación que el legislador lanzó contra los inspectores y la respuesta del funcionario, en la nota.
Un control de tránsito de rutina en Formosa derivó en un conflicto que ahora está en manos de la Justicia. El director de Transporte de la Municipalidad, Orlando Ortiz, denunció penalmente al diputado provincial Pablo Sosa por presuntas amenazas e intimidación durante un episodio ocurrido en dependencias del área municipal, según relató el funcionario en una entrevista radial.
Ortiz dio su versión en el programa “Algo Está Pasando”, que se emite por FM VLU 88.5 del Grupo de Medios TVO, con la conducción de Fernando López y Daniel Moreira Viera.
El control que encendió la chispa
Todo empezó cuando inspectores municipales recorrían la vía pública y detectaron a una persona circulando en motocicleta sin casco. Al pedirle la documentación, comprobaron que no tenía seguro, licencia de conducir ni cédula del rodado, por lo que se dispuso la retención del vehículo.
“Fue un control de rutina que realizan los inspectores en la vía pública. Detectaron a una persona que circulaba sin casco y, al solicitarle la documentación, no tenía seguro, licencia ni cédula. Por ese motivo se procedió a la retención de la motocicleta, como corresponde”, explicó Ortiz.
El segundo capítulo llegó cuando los interesados se presentaron en las oficinas para recuperar la moto. Según el funcionario, quien pretendía retirarla no podía acreditar la titularidad del vehículo.
“Nosotros no podemos corroborar la titularidad de otra manera. Necesitábamos que presentara la documentación correspondiente, un formulario 08 o algún elemento que acreditara la posesión. No estábamos poniendo ninguna traba para entregar la moto”, aclaró.
La llegada del diputado y la tensión en la Dirección
De acuerdo con el relato de Ortiz, la situación se complicó cuando apareció en el lugar el diputado provincial Pablo Sosa junto a otras personas. El funcionario sostuvo que el legislador mantuvo una actitud hostil hacia los empleados municipales.
“El diputado estuvo prepotente, trató mal al personal y me amenazó particularmente. Me dijo que nunca más iba a poder ingresar a la zona de Namqom con el equipo de trabajo y que no me atreviera a volver porque sabía lo que me iba a pasar”, afirmó.
El clima se espesó además por la cantidad de gente que comenzó a congregarse en los alrededores de la Dirección. Ante esa situación, desde el área decidieron pedir la intervención policial y contener a los trabajadores para que no respondieran a las provocaciones.
“Empezó a llegar mucha gente y comenzaron a rodear la Dirección. Eso nos puso en alerta porque no entendíamos qué estaba pasando. Por ese motivo llamamos a la Policía y tratamos de contener al personal para que nadie reaccionara ante las provocaciones”, relató.
La denuncia en la Fiscalía
Como consecuencia del episodio, Ortiz confirmó que se presentó en la Fiscalía para radicar una denuncia penal. El objetivo, según explicó, es proteger su integridad física y la de los empleados que participaron del procedimiento.
“Me presenté en la Fiscalía e hice la denuncia correspondiente para resguardar mi integridad física y la de todos mis compañeros que estuvieron presentes. Tenemos un equipo importante que trabaja en los barrios y queremos evitar que estas situaciones vuelvan a repetirse”, expresó.
El cruce por la acusación de discriminación
Consultado sobre el comunicado que difundió el diputado Sosa, en el que denunció presuntos tratos discriminatorios por parte de los empleados municipales, Ortiz rechazó de plano esa acusación.
“La discriminación es una falacia totalmente absurda. Nosotros no hicimos ninguna diferencia. Se trató al muchacho con respeto y se le explicó qué documentación necesitaba presentar para poder retirar la motocicleta”, sostuvo.
En ese marco, el director de Transporte recordó que el área municipal lleva adelante tareas de educación vial en distintos barrios, incluido Namqom, con capacitaciones y acompañamiento a los vecinos para facilitar el acceso a las licencias de conducir.
La moto se entregó con el formulario 08
El conflicto administrativo se destrabó cuando finalmente acercaron el formulario 08, el documento que permitió acreditar la situación del rodado. Con eso, se labró el acta de entrega y la motocicleta volvió a manos de sus responsables.
“A última hora trajo el 08 y se terminó el problema. Hicimos el acta de entrega y entregamos la motocicleta. No había ningún inconveniente de nuestra parte para resolver la situación”, explicó Ortiz.
El funcionario también destacó la conducta de los inspectores municipales, que según su versión mantuvieron la calma y evitaron que la discusión escalara. Además, aseguró que el personal sigue trabajando con normalidad y que habrá reuniones internas para acompañar a los empleados.
Por último, defendió la necesidad de sostener los controles de tránsito más allá de quién esté involucrado: “Cuando encontramos situaciones en las que no podemos hacer la vista gorda, tenemos que actuar. Nosotros tratamos de ser flexibles y de ayudar a la gente, pero también debemos cumplir con lo que establece la normativa”.