Retrocedió en una YPF, chocó a un auto que cargaba nafta y la Justicia le puso un precio altísimo
Una calle interna de ripio, siete metros de por medio y un paragolpes que absorbió todo el impacto: la pericia midió cada detalle del choque en la YPF de Lamarque. La Justicia le puso número a cada rotura.
Una maniobra de retroceso en una estación de servicio YPF de Lamarque, en Río Negro, terminó con una condena judicial que obligó a pagar $4.343.792,52 más intereses al dueño del auto que fue embestido mientras cargaba combustible.
La sentencia de la Unidad Jurisdiccional Civil y Comercial N.º 3 hizo lugar de forma parcial al reclamo presentado contra la conductora y el titular del vehículo que provocó el choque. También alcanzó a la aseguradora. La estación de servicio, en cambio, quedó fuera de la demanda.
Cómo fue el choque
El episodio se registró el 8 de mayo de 2025, al mediodía. Una mujer estaba estacionada con su auto cargando nafta cuando, enfrente, otro vehículo empezó a retroceder.
Entre los dos rodados había una calle interna de ripio de unos siete metros de ancho. Fue en esa maniobra cuando el auto que iba hacia atrás golpeó la parte trasera del que estaba en el surtidor. Los daños derivaron en una causa judicial.
La defensa de la conductora y del titular del vehículo reconoció el contacto, aunque lo describió como “leve y casi imperceptible”. La pericia accidentológica, en cambio, calculó que el impacto se produjo a una velocidad de entre seis y ocho kilómetros por hora y sostuvo que una maniobra así podía generar las roturas reclamadas.
El informe técnico explicó que “la diferente rigidez de los paragolpes hizo que uno absorbiera la energía” y que ese sector sufrió la rotura de pestañas, guías y soportes de fijación. También precisó que las marcas que se habían atribuido a otros hechos eran, en realidad, restos del adhesivo que se usó para sujetar el paragolpes y poder seguir viaje.
La jueza Andrea Iglesias consideró acreditada la relación entre la maniobra y los daños, y por eso responsabilizó a la conductora y a su marido, titular del vehículo.
Cuánto costó cada rubro de la condena
El grueso de la indemnización, $2.643.792,52, se destinó a la reparación del auto: repuestos, mano de obra y un tratamiento para homogeneizar la pintura. El perito indicó que las fijaciones dañadas no podían reconstruirse con seguridad, de modo que había que reemplazar el paragolpes y sus accesorios.
El fallo reconoció además $200.000 por privación de uso, calculados sobre los diez días que llevó conseguir los repuestos y arreglar el vehículo.
Por daño moral, la Justicia otorgó $1.500.000. Para fijar ese monto tuvo en cuenta las molestias que el choque generó durante un viaje, la necesidad de asegurar el paragolpes con cinta y la falta de respuesta que empujó al damnificado a iniciar el juicio.
En cambio, rechazó el reclamo por pérdida de valor de reventa: la pericia indicó que una reparación adecuada no afectaría la estructura del vehículo.