Reorganizan la investigación del geriátrico clandestino y suman una nueva hipótesis
La causa por el geriátrico clandestino cambió de fiscal y ahora suma una hipótesis que no estaba sobre la mesa. Lo que se investiga en silencio.
La causa por el geriátrico clandestino de barrio Nuevo Horizonte cambió de manos. El fiscal regional Jorge Nessier decidió unificar los expedientes que llevaban Roberto Olcese y Francisco Cechini y asignarlos a Marcelo Nessier, en una reorganización que, según reconoció, estuvo influida por la auditoría sobre las denuncias previas al incendio.
El caso se destapó tras un incendio que permitió descubrir la residencia ilegal para adultos mayores. Desde entonces, la investigación avanza en varias direcciones, y ahora se sumó una posible defraudación que todavía no fue imputada formalmente.
Qué cambió en la causa
Jorge Nessier explicó que la medida no implica un apartamiento de los fiscales originales, sino una reasignación interna para centralizar las actuaciones. "No es estrictamente un apartamiento, sino una reasignación. Dispuse la unificación de las causas y su asignación al fiscal Marcelo Nessier", señaló el fiscal regional.
Según indicó, este tipo de movimientos son habituales en la Fiscalía Regional y responden a cuestiones organizativas. "Reasignaciones de causas tenemos en forma permanente, por diversas razones", sostuvo.
La auditoría que pesa sobre la decisión
La reorganización ocurre mientras la Auditoría General de Gestión investiga, por separado, cómo se trataron las denuncias que existían antes del incendio. Consultada sobre si ese proceso influyó en el cambio, Nessier fue contundente: "Indudablemente, es algo que incide".
De todos modos, aclaró que la investigación administrativa seguirá su curso más allá del nuevo fiscal. "Dejando de estar a cargo de esas causas, la investigación del auditor seguirá igualmente su curso", explicó.
Por qué no se había movido antes
Nessier también justificó por qué en un primer momento mantuvo a Olcese y Cechini al frente de la pesquisa. Ambos habían realizado las medidas iniciales, como la imputación de la responsable del establecimiento y el pedido de prisión preventiva.
"Los fiscales llevaron a cabo las medidas iniciales —incluyendo imputación y solicitud de prisión preventiva— por lo cual en su momento entendí que asignarlas a otro colega podía perjudicar el desarrollo de esas medidas", explicó. Ahora, con el expediente avanzado, consideró que el cambio es viable: "Hoy la causa está avanzando y podemos hacer el cambio".
La nueva línea: posible defraudación
Más allá de las condiciones del geriátrico, la Fiscalía investiga si hubo otros delitos. Nessier confirmó que una de las hipótesis apunta a una eventual defraudación vinculada con el funcionamiento del lugar.
"Sí, todo lo que se está investigando, desde la situación de alojamiento hasta la eventualidad de una defraudación —que hasta ahora no se ha imputado—", precisó. Por el momento, esa figura no forma parte de una acusación formal y sigue bajo análisis.
Con la unificación de los expedientes, la causa entra en una nueva etapa. El objetivo, según Nessier, es que la pesquisa avance con todas sus líneas abiertas, mientras la auditoría interna continúa por su carril.