Renunció el jefe de ATUR y el ministro Banacloy ya habla de revisar la ley: "Tiene demasiadas responsabilidades"
El ministro Banacloy salió a hablar tras la renuncia de Diego Piquín al frente de ATUR y pidió revisar la ley que creó el organismo en 2024. "Tiene demasiadas responsabilidades para una mínima agencia", disparó. Qué quiere cambiar.
La renuncia de Diego Piquín como director ejecutivo de la Agencia de Turismo de Río Negro (ATUR) abrió un debate que excede la salida de un funcionario. El ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, puso sobre la mesa la necesidad de revisar la ley que creó el organismo en 2024 y el alcance de sus funciones.
En diálogo con Diario Río Negro, el funcionario consideró que la normativa le asigna demasiadas tareas a una estructura mínima y planteó que el foco principal debería estar en la promoción turística provincial.
Una renuncia que tomó por sorpresa
Banacloy reconoció que la salida de Piquín lo tomó desprevenido y que aún no había podido hablar con él para conocer los motivos de su decisión. Según indicó, esperaba reunirse con el director ejecutivo durante un encuentro de directorio previsto para el jueves.
"Entendemos que hubo una decisión personal", señaló el ministro, sin dar más precisiones sobre las razones que llevaron a Piquín a dejar el cargo.
Revisar la ley: la propuesta de Banacloy
El ministro fue directo al plantear que la ley que dio origen a ATUR debe ser analizada en conjunto. "Creo que es un buen momento también para que nos juntemos con el Gobernador, con el sector privado, con todos, a revisar la ley", afirmó.
Para Banacloy, la discusión debe contemplar las posibilidades reales de funcionamiento de la agencia. "La ley probablemente tiene demasiadas responsabilidades para una mínima agencia", sostuvo, y agregó que los cambios deberán charlarse en el directorio.
La existencia de ATUR no está en discusión. Lo que sí queda en el centro del debate es el alcance de sus funciones. "Creo que una agencia es necesaria, pero me parece que lo ideal es apuntarla y ponerle foco a la promoción de la provincia", afirmó.
En esa línea, diferenció la promoción turística de la formulación de políticas públicas para el sector. "La política pública en sí es muy difícil desarrollarse 100% plenamente en una agencia", sostuvo.
El espejo de Bariloche
Como referencia para pensar el funcionamiento de ATUR, Banacloy mencionó al Ente Mixto de Promoción Turística (Emprotur) de Bariloche, con más de 30 años de trayectoria. Según explicó, su experiencia muestra las posibilidades de una estructura concentrada en promocionar un destino. "Claramente está enfocada en la promoción", señaló.
Para el ministro, ese debería ser uno de los principales objetivos de una agencia provincial, una estrategia que permita fortalecer la identidad turística de Río Negro en su conjunto.
"La construcción de marca Río Negro necesita una agencia que ordene esa promoción turística", afirmó.
Una provincia heterogénea
Banacloy fundamentó su planteo en las diferencias geográficas y turísticas del territorio rionegrino. "Tenemos que entender que es una provincia muy heterogénea, no es una provincia común", sostuvo, al referirse a las distancias entre los principales centros urbanos y turísticos.
Mencionó las particularidades del Alto Valle, la costa atlántica, Bariloche y la Comarca Andina, con dinámicas y necesidades diferentes. Señaló que Bariloche tiene un volumen turístico propio, mientras que El Bolsón mantiene una relación regional más estrecha con Chubut.
"Es una provincia muy compleja y para unificar todos los criterios turísticos se necesita una mirada mucho más profunda que solamente la promoción", afirmó.
Por el momento, el ministro no anunció una reforma concreta ni detalló cambios en la ley de ATUR.