Reforma judicial en la región: el proyecto de Convicción Federal que sancionó el Congreso y qué cambia en Catamarca
El Congreso dio sanción definitiva a la reforma que divide en dos Salas la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán y crea un nuevo juzgado. La medida, impulsada por senadores de la región, busca destrabar los plazos judiciales en Catamarca y otras provincias.
El Congreso Nacional convirtió en ley una iniciativa que reorganiza la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán, con impacto directo en los juzgados federales de Catamarca. La sanción se produjo durante la madrugada en la Cámara de Diputados, con 205 votos afirmativos y el respaldo de los cinco legisladores catamarqueños.
La norma, que había sido promovida por el bloque Convicción Federal del Senado, establece la división del tribunal en dos Salas y crea un nuevo cargo de juez de Cámara, elevando su integración de cinco a seis miembros. De esta manera, el cuerpo podrá funcionar en dos Salas permanentes de tres integrantes cada una.
Quiénes impulsaron la iniciativa
El proyecto fue presentado en marzo de este año por los senadores Sandra Mendoza (Tucumán), Guillermo Andrada (Catamarca) y Carolina Moisés (Jujuy), todos integrantes del bloque Convicción Federal. Durante el debate en comisiones, se unificó con otra propuesta de la senadora Beatriz Ávila (Tucumán), que abordaba el mismo objetivo con diferencias menores. Tras obtener dictamen, la iniciativa recibió media sanción en el Senado el pasado 4 de junio.
“Una justicia más ágil también se construye mejorando sus instituciones”, valoró el senador Guillermo Andrada luego de la sanción definitiva.
Qué implica la nueva estructura
La Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán tiene jurisdicción sobre tres juzgados federales de ese distrito, dos tribunales en Santiago del Estero y dos en Catamarca. Entre sus competencias se encuentran delitos federales, cuestiones aduaneras, electorales, laborales y de seguridad social.
Hasta ahora, el tribunal de cinco integrantes requería la concurrencia de tres voluntades para alcanzar una mayoría decisoria, lo que extendía los plazos procesales. Con la reforma, se prevé una reorganización progresiva: hasta que se complete la integración, el tribunal funcionará con dos Salas de dos magistrados cada una, con la presidencia común de un juez de Cámara que intervendrá en caso de empate.
Los próximos pasos
Las nuevas Salas tendrán la misma competencia material, territorial y funcional que la Cámara actual. Dentro de los 90 días posteriores a la sanción, el tribunal deberá dictar su reglamento de funcionamiento y subrogancias para casos de licencias, vacancias, recusaciones y excusaciones de sus integrantes.
El reordenamiento busca brindar a la Justicia Federal de la región herramientas para un abordaje más eficiente, lo que repercutirá en un mejor acceso a la Justicia para los ciudadanos.