Recorrió 17 kilómetros en sulky para llegar a donde casi nadie llega
Una jueza de Paz se subió a un sulky y recorrió 17 kilómetros para llegar a parajes donde las familias viven lejos de todo. Lo que encontró en el camino la obligó a planificar una nueva visita.
La jueza de Paz de El Bagual, Érika Aguirre, se subió a un sulky y recorrió alrededor de 17 kilómetros para llevar información y orientación a familias de parajes rurales del departamento Jiménez que viven lejos de todo.
El recorrido incluyó los parajes Santa Felisa, Pozo Cavado, Pozo de Guayacán y Las Lomas, adonde la funcionaria llegó en sulky, uno de los pocos medios disponibles para alcanzar los domicilios de quienes están alejados de los centros urbanos.
Qué llevó la Justicia de Paz a los parajes
La iniciativa tuvo un objetivo claro: acercar la Justicia al lugar donde está la gente. Durante los encuentros, los vecinos conocieron el rol del juez de Paz y las herramientas que tienen a mano para resolver conflictos o hacer trámites sin tener que viajar a otra localidad.
Se brindó información sobre las competencias notariales de los Juzgados de Paz y la posibilidad de recurrir a sus autoridades para certificaciones y gestiones.
Las familias también pudieron despejar dudas sobre trámites ante la ANSES, con orientación sobre los canales y organismos que corresponden a cada caso.
Lo que dejó el viaje
La experiencia permitió conocer de cerca las necesidades y dificultades de las familias de estos parajes, sobre todo las que tienen que ver con las distancias y el acceso a los servicios.
Por eso se acordó volver a la zona y hacer un relevamiento territorial, coordinado con la Comisión Municipal de Gramilla, para organizar nuevas actividades que acerquen información, asesoramiento y herramientas a los vecinos.
La propuesta apunta a sostener una forma de trabajo que es la esencia de la Justicia de Paz: estar cerca de la comunidad e intervenir directamente frente a lo que surge en el territorio.
La actividad se enmarcó en la Semana de la Mediación, una oportunidad para promover la resolución pacífica de conflictos y dar a conocer los servicios de la Justicia de Paz, además de abrir espacios de diálogo en las comunidades.
En zonas rurales y parajes alejados, donde las distancias pesan en la vida cotidiana, acercar la Justicia significa recorrer los caminos, llegar a los pobladores y escuchar de primera mano qué necesitan.