Reclamo urgente por las rutas 22 y 151: el pedido que apura Vialidad Nacional
Río Negro insistía con el traspaso de las rutas 22 y 151, pero el foco se corrió a otro lado: la Provincia exige que Vialidad Nacional repare ya los tramos más deteriorados, sin esperar a que se firme la transferencia.
El Gobierno de Río Negro redobló la presión sobre Vialidad Nacional para que repare los tramos más castigados de las rutas nacionales 22 y 151. La urgencia creció tras las últimas lluvias en el Alto Valle, que empeoraron las condiciones de varios sectores y encendieron las alarmas por el riesgo que representan para quienes circulan a diario.
La gestión lleva la firma del gobernador Alberto Weretilneck, quien pidió que se avance con tareas básicas de mantenimiento y conservación mientras sigue el trámite para que la Provincia se quede con la administración de ambas rutas.
El foco de mayor preocupación está en Puente 83, sobre la Ruta Nacional 22. Allí el deterioro de la calzada se convirtió en un peligro concreto para automovilistas, transportistas y vecinos de la zona.
Quién responde hasta que se firme el traspaso
Desde el Ejecutivo provincial fueron claros: mientras no se formalice la transferencia, el mantenimiento y la conservación de las rutas siguen en manos de Vialidad Nacional. Por eso, Río Negro sostiene que las obras indispensables para mejorar la seguridad vial no pueden esperar a que terminen los trámites administrativos.
La Provincia viene negociando el traspaso de las rutas 22 y 151 con un objetivo ambicioso: poner en marcha un programa de recuperación de los sectores más comprometidos y mejorar de a poco las condiciones de transitabilidad.
Pero el Gobierno rionegrino pone una condición. El acuerdo debe fijar reglas administrativas, jurídicas y operativas claras para no heredar obligaciones pendientes que, según su postura, le corresponden al Estado nacional.
Los plazos que maneja la Provincia
De acuerdo con las estimaciones que difundió el Ejecutivo provincial, la firma del traspaso podría concretarse durante la segunda quincena de noviembre. Una vez cumplidos los procedimientos, Río Negro prevé arrancar un plan de intervención en los tramos que necesitan respuestas prioritarias.
Hasta entonces, insisten, las necesidades inmediatas de conservación no pueden quedar atadas a los tiempos de la transferencia. Por eso reiteraron el pedido de intervención en los sectores afectados por las lluvias, con trabajos que apunten a recuperar condiciones mínimas de circulación y a bajar el riesgo de accidentes.
Las rutas nacionales 22 y 151 son corredores clave para la movilidad y la actividad económica de Río Negro. Por ahí se mueven todos los días trabajadores, estudiantes, transportistas y productores del Alto Valle. El deterioro de la calzada, agravado por el clima de las últimas semanas, volvió a poner sobre la mesa la necesidad de reparaciones.
El reclamo provincial se sostiene en dos frentes: la ejecución inmediata de las tareas para mejorar la seguridad vial y la continuidad de las gestiones para asumir la administración de ambas rutas, bajo condiciones previamente acordadas con Nación.