Recibió un plástico que jamás pidió, terminó en el Veraz y la Justicia le dio la razón
Un banco le envió una tarjeta que no pidió, le generó una deuda y lo metió en el Veraz. Ahora, la Justicia lo condenó. ¿Cuánto deberá pagar?
Un cliente bancario de Puerto Madryn vivió una pesadilla financiera sin haber hecho nada: le llegó una tarjeta de crédito que nunca solicitó y, sin usarla, acumuló una deuda que lo arrastró al Veraz. Ahora, la Cámara de Apelaciones local condenó al banco y le ordenó pagar una fuerte compensación.
El fallo que sacude a las entidades financieras
La Cámara de Apelaciones de Puerto Madryn confirmó una sentencia contra un banco por el envío no solicitado de una tarjeta de crédito. El cliente, que ya era titular de una cuenta en la entidad, recibió el plástico sin haberlo pedido, pero el problema recién comenzó cuando empezaron a generarse gastos que él nunca hizo.
Tiempo después, cuando intentó sacar un crédito en otro banco, descubrió que estaba reportado en situación 5 en el Veraz, el registro de deudores más temido del sistema financiero. Lo peor: la deuda no era suya, pero le arruinaba la posibilidad de acceder a financiamiento.
¿Qué dijo la Justicia?
El presidente de la Cámara, Guillermo Hansen, explicó en diálogo con Radio Chubut que la entidad no pudo demostrar la existencia de un contrato ni que el cliente hubiera solicitado el producto. "El banco no acreditó que el usuario haya pedido la tarjeta", señaló.
Hansen también recordó que el envío masivo de plásticos no solicitados fue una práctica habitual en los '90 y 2000, pero que los tribunales la habían frenado. Sin embargo, admitió que "recientemente algunas personas le manifestaron haber atravesado situaciones similares", lo que enciende las alarmas sobre un posible regreso de esta mala praxis.
La condena: compensación y multa
El fallo incluyó una compensación por el daño sufrido por el usuario y, además, un daño punitivo contra el banco, una figura prevista en la Ley de Defensa del Consumidor que funciona como una multa civil para desalentar conductas abusivas.
La sentencia también reconoció el perjuicio por la inclusión en el Veraz y el hostigamiento por el reclamo de una deuda inexistente. Para calcular el daño moral, la Cámara usó las llamadas "satisfacciones sustitutivas", tomando como parámetro actividades recreativas o un viaje familiar. Un golpe duro para el banco, que deberá pagar por un error que casi arruina la vida financiera de un cliente inocente.