Rechazaron el pedido de libertad de Kueider en Paraguay: el argumento del juez para mantener la prisión domiciliaria
El juez consideró que los argumentos de la defensa no alcanzan para modificar la medida. Qué implica la caución que pidieron y cómo sigue la causa tras la apelación.
La Justicia de Paraguay rechazó el pedido del exsenador Edgardo Kueider y de su pareja, Iara Guinsel, para cambiar la prisión domiciliaria por una caución juratoria, una suerte de libertad bajo palabra, en la causa por lavado de activos. Ambos llevan más de 630 días detenidos en un departamento de Luque, en las afueras de Asunción, desde que fueron interceptados con una suma millonaria sin declarar.
El juez Humberto Otazú fue quien resolvió la cuestión y sostuvo que las circunstancias que motivaron el arresto domiciliario “no se han modificado”. Para el magistrado, el planteo era inviable porque Kueider y Guinsel son ciudadanos extranjeros “sin arraigo suficiente dentro del país”.
La caución juratoria hubiera implicado un compromiso formal de someterse al proceso, presentarse cada vez que fueran requeridos y cumplir las medidas impuestas. Pero el pedido no prosperó.
La condena y la apelación
Días atrás, el exsenador por Entre Ríos apeló su condena en Paraguay. El Tribunal especializado en delitos económicos lo sentenció a dos años de prisión y a Guinsel, su exsecretaria, a un año y diez meses. En ambos casos, la pena quedó en suspenso, por lo que no fueron enviados a la cárcel.
El fallo condenatorio se conoció en julio y el ex legislador permanece detenido con tobillera electrónica en un departamento de Asunción. El recurso de apelación ingresó al mismo juzgado el lunes pasado. Ahora, el Tribunal deberá girar el planteo de la defensa a la Fiscalía, que tendrá diez días para expedirse. Con esa respuesta, el expediente pasará al Tribunal de Apelación Especializado.
Qué dijo el fallo sobre el dinero
Los jueces que firmaron la condena en primera instancia —Elsa García, Adriana Planás y Matías Garcete Piris— consideraron que el control aduanero sobre el vehículo en el que viajaba la pareja, una Chevrolet Trailblazer, fue aleatorio. Según el fallo, Kueider y Guinsel no respondieron cuando les preguntaron si llevaban divisas, y tampoco lo hicieron cuando, tras hallar el dinero en una mochila en el asiento trasero, les consultaron si lo habían declarado.
El Tribunal remarcó además que la pareja ya había ingresado al país en otras cinco oportunidades y conocía el procedimiento reglamentario para declarar divisas. “De estas pruebas valoradas, se desprende que Kueider y Guinsel ingresaron al país dinero en efectivo que supera los 10 mil dólares americanos sin la declaración”, consignó García al momento de la lectura del fallo.
La defensa había argumentado que el delito de contrabando no era aplicable porque el dinero no constituye mercadería en sentido restringido, pero el Tribunal avaló la postura de la Fiscalía y calificó el hecho como tentativa de contrabando, dado que la pareja fue interceptada antes de ingresar al territorio paraguayo.
