Rebeldía en el Senado: la decisión de una senadora que desafió al Presidente y dejó al bloque en estado de shock
La jefa de la bancada oficialista se plantó ante el Presidente y puso su cargo a disposición. ¿Qué hay detrás de esta movida que tiene en vilo al Senado?
Patricia Bullrich ofreció su renuncia a Javier Milei tras negarse a cumplir la orden de vetar a una candidata a jueza, desatando una crisis interna en el bloque oficialista. La decisión, tomada en defensa de lo que considera “gestos republicanos”, amenaza con fracturar la relación con los aliados dialoguistas.
La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, anunció el lunes que votará en contra del retiro del pliego de María Verónica Michelli, la candidata a jueza cuestionada por ser cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, quien investigó el caso $LIBRA. La postura, adelantada a sus pares minutos antes de hacerla pública en la red social X, provocó un cimbronazo en la bancada.
Según reconstruyó La Nación, Bullrich mantuvo una conversación con el presidente Milei en la que le puso a disposición su renuncia a la jefatura de la bancada, la cual fue rechazada por el jefe de Estado. En ese diálogo, la senadora justificó su decisión argumentando que “hay todo un electorado que necesita gestos republicanos” y que vetar a una postulante por ser pariente de un periodista no ayudaba “en momentos en que tenemos que levantar la imagen y reconstruir al votante” de La Libertad Avanza.
¿Qué pasó en el bloque?
En el chat de senadores oficialistas, Bullrich recibió el apoyo de cuatro o cinco legisladores, mientras que una senadora manifestó su diferencia; el resto permaneció en silencio. Entre los que respaldaron a Bullrich se encuentran los cordobeses Carmen Álvarez Rivero y Luis Juez. La voz crítica, aunque diplomática, fue Nadia Márquez (Neuquén), quien planteó que todos estaban ahí gracias a Milei y debían seguir sus órdenes.
Márquez, junto con María Emilia Orozco (Salta) y Joaquín Benegas Lynch (Entre Ríos), integra el grupo de “ultras” leales a los hermanos Milei. El otro aliado de la Casa Rosada es el riojano Juan Carlos Pagotto, presidente de la Comisión de Acuerdos, quien mantiene retenido el dictamen de Michelli a pesar de tener las firmas necesarias.
Los cuestionamientos internos
En el sector que apoya a Bullrich, los cañones apuntan al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, a quien responsabilizan por no haber revisado la lista de candidatos. “Ni siquiera hacía falta que movieran el aparato de inteligencia; con googlear los nombres o preguntarle a ChatGPT antes de enviar los pliegos le habrían ahorrado al Presidente este problema”, se quejó un legislador libertario.
Bullrich había planteado la semana pasada que era inconveniente pedir el retiro del pliego, pero desde el Gobierno le respondieron que el ministro de Justicia aseguró que no hacía falta votarlo. La senadora replicó que la votación de los retiros está establecida en el Reglamento del Senado, pero sus objeciones no fueron contempladas.
¿Agenda encubierta?
Algunos legisladores ven en la movida de Bullrich una agenda con proyección electoral al 2027. “Creo que ella jugó, dio un mensaje que va más allá de los pliegos”, comentó un miembro de la bancada. También hubo críticas por la composición de la Comisión de Acuerdos, donde cinco oficialistas conviven con nueve dialoguistas, los mismos que hicieron mayoría en el dictamen a favor de Michelli.
La rebeldía de Bullrich abre interrogantes sobre la disciplina partidaria. “¿Esto significa que ahora yo puedo votar en contra de la Ley Hojarasca porque me parece una estupidez?”, se preguntó un senador, mientras otro agregó: “Pero esto es un bloque político”.
