Reactivaron el desvío ferroviario del Ingenio Cruz Alta: cuántas toneladas de azúcar podrá mover por año
La obra, que estuvo paralizada durante más de 45 años, vuelve a conectar la producción con los puertos. La empresa ya tiene en claro qué volumen de carga podrá mover por año.
El Ingenio Cruz Alta volvió a conectar sus vías con el sistema ferroviario después de más de 45 años. La reactivación del desvío, ejecutada por la Compañía Azucarera Los Balcanes, se concretó este viernes y promete transformar la logística de exportación de la región.
La obra recupera una infraestructura que permaneció sin actividad durante más de cuatro décadas y abre una nueva etapa en la relación entre la producción local y los puertos de Campana y Rosario. Según informaron desde la empresa, el desvío permitirá cargar azúcar directamente desde la planta a los vagones, un salto cualitativo en eficiencia.
Una obra pensada para mover 60.000 toneladas al año
El proyecto, desarrollado con ingeniería de IETSA, incluyó la construcción de más de dos kilómetros de vías nuevas, preparadas para formaciones de diez vagones de trocha ancha. Además, se realizaron más de 1.000 metros cúbicos de terraplenes, una plataforma logística superior a los 4.500 metros cuadrados, pavimento de hormigón en la zona de carga, dos aparatos de vía y un nuevo sistema de seguridad.
La infraestructura fue proyectada para movilizar un promedio de 60.000 toneladas anuales de azúcar crudo, tanto a granel como en big bags. Ese volumen, según los cálculos de la compañía, representa una ventaja competitiva clave en materia de fletes, teniendo en cuenta la distancia que separa a Tucumán de los puertos.
Qué dijo la directora de Los Balcanes
Catalina Rocchia Ferro, directora ejecutiva de Los Balcanes, destacó el valor histórico y productivo de la recuperación ferroviaria. “Soy una apasionada de la actividad azucarera y de su historia. Para mí representa identidad construida sobre rieles, representa trabajo y también la posibilidad de hacer alianzas con empresas como Ledesma. Esto es clave para el sector y para su profesionalización”, manifestó.
La ejecutiva remarcó el impacto sobre la competitividad: “Necesitamos ser competitivos, sobre todo a la hora de exportar. Haber concretado este ramal nos brinda una ventaja importante en materia de fletes, teniendo en cuenta la distancia que tenemos respecto de los puertos. Poder cargar directamente acá, desde la producción al vagón, representa un ahorro de recursos y nos permite ganar competitividad”, concluyó.
Un modelo de integración para la economía local
La reactivación del desvío no solo devuelve funcionalidad a una traza ferroviaria histórica, sino que también propone un modelo de integración entre la industria azucarera y la infraestructura de transporte. La obra demuestra que la inversión regional y la cooperación entre empresas pueden generar ventajas competitivas reales, mejorar la logística y abrir canales de exportación que potencien la economía local.