Ramos Mejía: seis adolescentes fueron obligadas a desbloquear sus celulares en una situación de terror

Dos mujeres las siguieron y amenazaron durante 40 minutos en Ramos Mejía. ¿Qué información les obligaron a revelar de sus celulares y con qué oscuro propósito?

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Ramos Mejía: seis adolescentes fueron obligadas a desbloquear sus celulares en una situación de terror

Una nueva y preocupante modalidad de acoso y posible estafa tuvo como víctimas a seis jóvenes en La Matanza. Dos mujeres las amenazaron, las siguieron durante 40 minutos y les exigieron acceder a información sensible de sus teléfonos, en un episodio que dejó a las chicas aterradas y con miedo a ser vigiladas.

El hecho ocurrió el pasado sábado por la tarde en Ramos Mejía. Las adolescentes, todas de 17 años, se dirigían a merendar cuando el encuentro con dos mujeres dio un giro siniestro.

Inicialmente, las abordaron con preguntas que parecían inofensivas. Sin embargo, la situación escaló rápidamente cuando comenzaron a seguirlas de manera hostil.

La escalada de las amenazas

Betina, madre de una de las víctimas, relató a TN el discurso utilizado por las agresoras. Estas aseguraron ser vendedoras de drogas y acusaron falsamente a las jóvenes de estar haciéndose pasar por ellas, arruinando así su “negocio”.

“Les dijeron que estaban arruinando su negocio y que necesitaban pruebas para comprobar quiénes eran”, afirmó la mujer. Bajo esa excusa, las obligaron a caminar por la zona comercial durante casi tres cuartos de hora, bajo la constante sensación de estar siendo vigiladas.

El verdadero objetivo se reveló cuando las forzaron a desbloquear sus dispositivos móviles. Las sospechosas revisaron minuciosamente las conversaciones de WhatsApp e Instagram de las chicas.

¿Qué información buscaban?

El procedimiento fue metódico. No solo revisaron redes sociales, sino que también les indicaron ingresar a sitios web específicos. El momento más técnico y alarmante llegó cuando les ordenaron marcar un código secreto en el teclado del teléfono: *#06#.

Esa combinación permite visualizar el número IMEI, un identificador único e intransferible de cada dispositivo celular. La obtención de este dato es altamente sensible.

El periodista especializado en ciberseguridad, Julio López, explicó la gravedad. Dijo que el IMEI puede usarse para “clonar” la identidad de un teléfono y habilitar equipos robados dentro de la red de una compañía.

Sin embargo, López remarcó un punto inquietante: el despliegue y la violencia ejercida parecen excesivos si el único fin fuera robar ese número. Esto abre la puerta a que existan otros objetivos detrás de esta nueva modalidad que aún no están claros.

Las secuelas del miedo

Aunque no hubo un robo material directo -no les sustrajeron dinero ni realizaron movimientos en sus cuentas bancarias-, el daño psicológico fue profundo. Las jóvenes quedaron severamente afectadas.

“Ellas quedaron aterradas. Ese día no se animaban a decirnos por teléfono lo que había pasado. Sienten que las espían, no quieren moverse solas. Quedaron muy golpeadas, al igual que las seis familias”, expresó Betina.

La angustia de los padres es palpable. “Estamos muy preocupados. Necesitamos saber por qué”, cerró la madre, reflejando la incertidumbre que rodea al caso.

La denuncia formal ya fue radicada. La investigación quedó a cargo de la Comisaría N°2 de Ramos Mejía, que ahora busca identificar y capturar a las dos mujeres involucradas en este episodio que alerta sobre nuevas formas de delito.

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