Racing juega el clásico con un plantel que se desarma y una tribuna que ya no perdona

La hinchada de Racing viene de insultar a Milito y a los jugadores en pleno Cilindro, y este domingo el clásico se juega a una hora que les arruina el Día de la Madre. ¿Qué respuesta recibirán?

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Racing juega el clásico con un plantel que se desarma y una tribuna que ya no perdona
Racing juega el clásico con un plantel que se desarma y una tribuna que ya no perdona

El domingo a las 14.45, en el Cilindro de Avellaneda, Racing e Independiente escribirán un nuevo capítulo del clásico de la ciudad. Para la Academia, sin embargo, no será un partido más: es la última chance de darle una alegría a una hinchada que acumula bronca en una temporada que arrancó con sueños de gloria continental y terminó convertida en un rompecabezas.

"El clásico es una final del mundo para nosotros, y así lo vamos a jugar", sintetizó Adrián "Maravilla" Martínez, uno de los pocos sobrevivientes del plantel que dirigió Gustavo Costas y que se coronó a nivel continental en 2024 y 2025.

Del sueño de Lima a la pesadilla del presente

Hace apenas un año, por estas mismas fechas, Racing se preparaba para jugar la semifinal de la Copa Libertadores ante Flamengo, con la ilusión intacta de llegar a Lima. Hoy el panorama es otro: el equipo está fuera de la zona de copas internacionales, inició la fecha en el puesto 22 de la tabla anual y no tiene expectativas de pelear el título.

El derrumbe deportivo tuvo dos víctimas en el banco. En mayo, Diego Milito echó a Costas, a quien en diciembre le había extendido el contrato hasta 2028. "Fue un error renovarle a Gustavo por tres años", admitió el presidente a principios de septiembre, en una de sus pocas apariciones ante la prensa, arrepentido tras la temprana eliminación en la fase de grupos de la Copa Sudamericana.

Este mes la víctima fue Juan Pablo Vojvoda, al que el propio Milito había bautizado "entrenador institucional". Duró 13 partidos. El golpe de gracia fue la eliminación a manos de Boca en los cuartos de final de la Copa Argentina: Racing ganaba 2-0 y terminó perdiendo 3-2 en tiempo agregado. Hoy el equipo lo dirige interinamente Sebastián "Chirola" Romero y quedó a 7 puntos de la zona de playoffs cuando apenas restan 12 unidades en juego.

La fuga de los capitanes y el enojo con Milito

En apenas un semestre, Racing perdió a sus dos capitanes: Santiago Sosa y Marcos Rojo. La salida del defensor tuvo un condimento extra, porque se enojó con el propio Milito por la negativa del club a negociar una desvinculación. El presidente lo había ido a buscar en agosto de 2025, cuando Boca lo tenía apartado.

Rojo terminó en Estudiantes, que esta semana sufrió un revés en la Conmebol y no podrá utilizarlo en las semifinales de la Libertadores ante Flamengo, el objetivo por el que lo había contratado. Desde la dirigencia albiceleste detallaron a La Nación que la operación rondó el millón de dólares, entre el pago en la firma y bonos sujetos a objetivos, y que el jugador no cobró su bono de productividad por partidos jugados en Racing.

Nueve refuerzos que no reforzaron

En el último mercado de pases Racing incorporó a nueve futbolistas por unos 7 millones de dólares: cuatro compras (Ulises Ortegoza, Gastón Lodico, Matías Pérez y Leandro Córdoba), tres préstamos con opción (Leonel Pérez, Lautaro Díaz y Juan Barinaga) y dos llegadas en libertad de acción (Alfonso Espino y Matías Kranevitter).

El balance no fue el esperado. Leonel Pérez, Lodico y Ortegoza son los que más minutos sumaron. Lautaro Díaz, con dos lesiones musculares encima, alterna en la ofensiva y llega al clásico sin goles. Córdoba, la apuesta que vino del Racing cordobés, ni siquiera debutó por una lesión de tobillo. Matías Pérez perdió el puesto con los juveniles Mateo Martínez y Gonzalo Escudero, centrales de la Reserva campeona a mitad de año, a quienes la gente reconoció ante Belgrano por su empuje. Ellos y el arquero Facundo Cambeses fueron los únicos "salvados" en un contexto de apatía general.

Barinaga se desgarró en su debut ante Huracán, tras la lesión de Ezequiel Cannavo, y ahora pelea por la titularidad. Espino y Kranevitter, presentados como refuerzos de jerarquía para apuntalar el vestuario, ni siquiera juegan: el uruguayo perdió el puesto con Ignacio Rodríguez y el ex River mostró problemas cuando le tocó estar en cancha.

El jogging-gate y la falta de recambio

La crisis también se refleja en las actitudes. Matko Miljevic, incorporado en el verano desde Huracán por 3 millones de dólares, salió al saludo previo del partido con Belgrano vestido con jogging. Ningún otro jugador lo hizo. Para el clásico ni siquiera estará entre los convocados: desde adentro admiten que el episodio le pasó factura.

"Era un pedido de Gustavo, lo quería sí o sí", repiten en Racing cada vez que se consulta por ese fichaje, una aclaración que abre el interrogante sobre cuánto peso tienen las recomendaciones de la secretaría técnica que encabeza Sebastián Saja a la hora de contratar.

Desde que asumió Milito, el club desembolsó casi 30 millones de dólares en incorporaciones, sin resultados deportivos a la vista. La consecuencia más dura: sin copas internacionales en el horizonte para 2027, la Academia cortaría una presencia ininterrumpida de 12 temporadas en los certámenes de Conmebol. Su última ausencia fue en 2014.

El predio de Ezeiza, la otra cara de la gestión

En diciembre está prevista la inauguración del nuevo predio de la Academia en Ezeiza, una obra en la que el club ya invirtió cerca de 12 millones de dólares y que está destinada a la preparación de los futbolistas de Primera. Claudio Tapia, presidente de la AFA, la visitó y la calificó como un "salto de calidad", el mismo lema que usó Milito en su campaña electoral.

En el mundo Racing, igual, se preguntan qué calidad de plantel entrenará allí en una temporada en la que el único objetivo será pelear el torneo local, del que hoy la Academia es lejana espectadora.

Maravilla, la esperanza de gol y una cuenta pendiente

Con 64 goles en 126 partidos con la camiseta de Racing, Adrián Martínez es una de las pocas luces en medio de la oscuridad. Convirtió tres en los últimos cuatro encuentros (Boca, Sarmiento y Estudiantes de Río Cuarto) y es el máximo artillero del equipo en la temporada, con 12 conquistas, aunque él mismo atraviesa su peor año desde que llegó en 2024. Su reemplazante natural, Elías Torres, todavía no convirtió desde que arribó al club.

El clásico tendrá para Maravilla un sabor especial. En el duelo del campeonato pasado, en el estadio del Rojo, picó y desvió un penal y en el segundo tiempo falló un mano a mano increíble con Rodrigo Rey ya vencido. "Quise enaltecerme y fui humillado", reconoció después de aquella derrota 1-0.

Una tribuna que no se rinde

Los hinchas que el domingo pasado insultaron a jugadores y al presidente desde todos los sectores del Cilindro volverán a decir presente, pese a todo. Muchos deberán postergar el almuerzo por el Día de la Madre: el horario del partido, a las 14.45, no deja margen. "Lo pusieron a esa hora y nosotros no cambiamos nada", aseguró Guillermo Cimadevila, titular de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APreViDE).

Con un técnico interino, un plantel cuestionado y una dirigencia que no sale indemne de los reproches, la multitud albiceleste irá una vez más al Cilindro a la espera de una respuesta distinta. Y en uno de los costados de la tribuna, como en cada partido, una bandera cobrará todavía más sentido: "Mi vieja me dio la vida. Racing el corazón".

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