Quintela les marcó la cancha a las mineras: "Las riquezas no se mueven"
En una entrevista, el gobernador Ricardo Quintela volvió a marcar distancia con el RIGI y defendió un modelo minero con participación estatal, proveedores locales e industrialización en origen. Pero fue una frase suya la que dejó en claro hasta dónde está dispuesto a llegar.
El gobernador Ricardo Quintela volvió a plantar bandera contra el RIGI y dejó en claro que La Rioja no piensa ceder el control de sus recursos mineros. Lo dijo en una entrevista con Carlos Fernández, director de Acero y Roca, donde defendió un modelo que exige participación estatal, proveedores locales e industrialización en origen.
Para el mandatario, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones otorga beneficios extraordinarios a los grandes capitales mientras las pequeñas empresas y los comerciantes cargan con una presión tributaria cada vez mayor. Por eso La Rioja mantiene distancia.
"Necesitamos las riquezas que son nuestras"
Quintela fue directo al plantear la filosofía de su gestión: "Nosotros precisamos mucho más que la mano de obra. Necesitamos las riquezas que son nuestras". La frase resume su postura: la minería tiene que dejar beneficios concretos en las comunidades donde se instalan los proyectos.
En ese marco, explicó que la provincia busca que las empresas se asocien con el Estado riojano, incorporen trabajadores locales y contraten proveedores de la región. Según detalló, hay 27 proyectos mineros en distintas etapas de prospección y exploración, de los cuales 10 ya están en fase exploratoria.
El Gobierno provincial también apunta a que la actividad avance hacia una mayor industrialización, evitando que los minerales salgan del territorio sin procesamiento. La estrategia incluye generar movimiento en sectores como transporte, hotelería, gastronomía y servicios.
Eso sí: cualquier proyecto deberá contar con licencia social y controles ambientales, con especial atención al uso del agua.
El guiño a San Juan y el proyecto Vicuña
Otro de los ejes de la entrevista fue la situación limítrofe con San Juan y el desarrollo del proyecto Vicuña, que abarca Josemaría y Filo del Sol. Quintela bajó el tono de la disputa y pidió una mesa de diálogo con el gobernador sanjuanino Marcelo Orrego.
"Nuestra intención no es armar una polémica ni entrar en una pelea con los hermanos de San Juan", sostuvo, aunque aclaró que tiene la responsabilidad institucional de defender los intereses riojanos.
El reclamo concreto pasa por información sobre el posible impacto ambiental de los proyectos cordilleranos sobre las cuencas hídricas de La Rioja. Además, planteó que la provincia también debe participar de los beneficios que se generen en las zonas de influencia.
En ese sentido, mencionó la experiencia de trabajadores y proveedores de Guandacol y Chilecito, muchos con antecedentes laborales en minería, como una oportunidad para incorporar mano de obra y servicios riojanos.
"Si no le conviene a la provincia, las riquezas no se mueven"
Quintela fue contundente al fijar las condiciones para futuras inversiones: "Si no le conviene a la provincia, las riquezas no se mueven". Para el gobernador, los recursos naturales deben permanecer bajo control estatal y generar un beneficio concreto para los riojanos.
También cuestionó el modelo de explotación minera de San Juan y puso como ejemplo el caso Veladero para advertir sobre la necesidad de que las grandes inversiones dejen mayor valor en las provincias productoras.
La posición de Quintela se sostiene sobre tres ejes: participación del Estado, generación de valor en origen y protección de los recursos naturales. Todo en un escenario donde La Rioja busca avanzar con la exploración minera sin resignar el control sobre lo que considera propio.