Quines se puso de pie para caminar detrás de su Patrona: la historia que se repite cada octubre
Cada 4 de octubre, Quines se ordena alrededor de una misma imagen. Abuelos, padres y niños caminan juntos detrás de la Virgen del Rosario, la Patrona que atraviesa generaciones. ¿Qué se esconde detrás de esa procesión que nunca se corta?
El domingo 4 de octubre, las calles de Quines volvieron a ser el escenario de una de las manifestaciones de fe más sentidas de la localidad. La comunidad celebró a la Virgen del Rosario, Santa Patrona del pueblo, en una jornada que combinó espiritualidad, encuentro y emoción.
La convocatoria reunió a familias, instituciones y numerosos fieles. Desde las Hermanitas del Convento Mater Dei hasta autoridades municipales y legislativas provinciales y locales, directivos de instituciones educativas, docentes y vecinos, todos se acercaron para acompañar un momento que trasciende lo estrictamente religioso.
Una procesión que es memoria
El momento central fue la solemne procesión, durante la cual se rezó el Santo Rosario. La marcha por las calles no fue solo un recorrido: fue un reencuentro con la fe y con los recuerdos. En cada paso estuvieron presentes las generaciones que alguna vez caminaron detrás de la misma imagen, las familias que aprendieron la tradición de sus mayores y quienes hoy tienen la responsabilidad de mantenerla viva.
Después se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino, uniendo el sentimiento religioso con la identidad y el sentido de pertenencia a la comunidad y al país. La jornada continuó con momentos de oración y reflexión, en un clima de recogimiento y profunda emoción.
El Padre Guillermo Alcázar dirigió palabras de agradecimiento a la Santísima Virgen y a toda la comunidad por sostener esta expresión de fe. Sus palabras encontraron eco en quienes acompañaron la celebración y volvieron a poner en el centro un sentimiento que atraviesa a Quines desde hace generaciones: la confianza en la protección maternal de la Virgen.
Una tradición que también cuenta la historia de Quines
Las fiestas patronales forman parte de ese patrimonio intangible que permite comprender la identidad de una localidad. No se trata solamente de una fecha marcada en el calendario. Detrás de cada procesión existen historias familiares, promesas, recuerdos, canciones, encuentros y gestos de solidaridad que van pasando de una generación a otra.
Estuvieron quienes llevan décadas participando y también quienes quizás la vivieron por primera vez. Abuelos, padres, jóvenes y niños se encontraron en torno a una devoción que se transmite de generación en generación y que encuentra en cada octubre una nueva oportunidad para renovarse.
La fe como parte del paisaje
Quines forma parte de una región donde la historia, las tradiciones populares y la religiosidad han tejido a lo largo del tiempo una identidad propia. En este contexto, la fiesta de la Virgen del Rosario adquiere una dimensión que va más allá de la celebración de una fecha religiosa.
Así, la tradición volvió a encontrarse con el presente y la Virgen del Rosario volvió a reunir a su pueblo.