Quines: la mina de tierras raras que avanza en silencio y nadie sabe qué esconde
Un expediente que llevaba años dormido volvió a moverse en Quines. La mina “Afrodita I” abarca casi 2.000 hectáreas y apunta a un recurso que el mundo se pelea, pero hay un dato que todavía nadie puede confirmar.
Un expediente minero que llevaba años sin novedades volvió a moverse en San Luis y encendió las alarmas sobre un recurso que el mundo entero se disputa: las tierras raras. El proyecto se llama “Afrodita I”, está en la zona de El Zapallar, partido de Quines, departamento Ayacucho, y abarca casi 2.000 hectáreas.
Según publicó El Semiárido a partir de documentación del Boletín Oficial de San Luis, la mina está registrada a nombre de Minería y Servicios S.A. y se compone de 20 pertenencias mineras distribuidas sobre 1.998 hectáreas y 8.000 metros cuadrados, equivalentes a casi 20 kilómetros cuadrados.
El nuevo avance administrativo
El último movimiento quedó plasmado en la Resolución Nº 112-DPMYM-2026, fechada el 27 de agosto. La Autoridad Minera dispuso publicar edictos para citar a propietarios, poseedores, tenedores, superficiarios y cualquier persona que pudiera acreditar un interés legítimo sobre los inmuebles del área.
La convocatoria está atada a una “diligencia de puesta en posesión”. Los edictos salieron los días 9, 16 y 23 de septiembre y dejaron un plazo de cinco días hábiles posteriores a la última publicación para presentar observaciones.
El expediente no es nuevo: está identificado como EXD Nº 0000-5210503/19 y las actuaciones arrancaron en 2019. Ya en mayo y junio de 2025 se habían publicado edictos por la manifestación de descubrimiento y posibles oposiciones. Ahora el procedimiento alcanzó una nueva instancia administrativa.
Qué se sabe y qué no
La magnitud del área y la referencia a tierras raras convierten al expediente en un caso poco habitual dentro de la minería puntana. Sin embargo, el avance administrativo no significa que haya comenzado una explotación.
La documentación analizada por El Semiárido no especifica qué elementos de tierras raras fueron identificados, ni sus concentraciones, ni el volumen potencial del recurso. Tampoco acredita reservas certificadas ni el inicio de una producción comercial.
Hasta el momento no se informó una planta de procesamiento, tecnología de extracción, infraestructura, cantidad de puestos de trabajo, cronograma productivo ni monto de una eventual inversión.
La existencia de “Afrodita I” no alcanza para determinar si en El Zapallar hay un yacimiento económicamente explotable. Para eso harían falta estudios geológicos, análisis mineralógicos y químicos, y evaluaciones técnicas y económicas.