Quieren que Tucumán vuelva a ser el faro del NOA: el plan de LLA para atraer inversiones
José García Hamilton, dirigente de LLA en Tucumán, tiene un plan para que la provincia vuelva a brillar. Incluye un beneficio fiscal que podría cambiar las reglas del juego para las empresas... pero también apunta contra un impuesto que define como “el peor”. ¿De qué se trata?
El abogado y dirigente de La Libertad Avanza Tucumán, José García Hamilton, presentó una serie de propuestas para atraer capitales, impulsar la inversión privada y recuperar el protagonismo económico que la provincia tuvo históricamente en el NOA.
El exsecretario de Legal y Administrativa del Ministerio de Economía de la Nación explicó que el programa libertario se apoyaría en tres pilares: reducir el gasto político, disminuir la presión tributaria y crear incentivos fiscales para nuevas inversiones.
“Hace muchas décadas Tucumán era el faro del NOA”, recordó García Hamilton. En ese sentido, aseguró que su espacio trabaja en un plan para generar un “shock de inversiones” que alcance tanto a empresas tucumanas como a capitales provenientes de otras provincias.
Menos política, más privado
Según el dirigente, el primer paso debería ser una reducción de los recursos destinados al funcionamiento de la política. “La política tucumana hoy gasta mucha plata y, como todos sabemos, cuando la política gasta plata, la saca del sector privado”, manifestó.
García Hamilton consideró que una menor erogación estatal permitiría reducir la carga impositiva que soportan los ciudadanos y las empresas. “El sector privado es el único que genera riqueza”, sostuvo al defender la necesidad de liberar recursos para volcarlos nuevamente a la actividad productiva.
El bono fiscal que propone LLA
Entre las medidas mencionadas figura la creación de un régimen de beneficios fiscales para fomentar inversiones, especialmente en actividades relacionadas con el turismo. El dirigente afirmó que Tucumán necesita “más y mejores hoteles” para ampliar su capacidad de recibir visitantes.
La propuesta contempla entregar a las empresas un bono fiscal equivalente aproximadamente a entre el 30% y el 50% del monto invertido. Ese crédito podría utilizarse posteriormente para cancelar impuestos provinciales.
El beneficio no estaría reservado únicamente para compañías que lleguen desde otros puntos del país. También podría ser utilizado por empresas tucumanas que decidan ampliar, modernizar o mejorar sus establecimientos dentro de la provincia.
Entre las obligaciones tributarias que podrían cancelarse mediante estos bonos aparecen Ingresos Brutos, Sellos y las patentes de automotores. El objetivo sería disminuir el costo inicial de los proyectos y generar un crecimiento sostenido de la actividad económica.
El impuesto al que apunta LLA
Otro de los puntos centrales es la reducción progresiva de los impuestos considerados distorsivos. García Hamilton apuntó especialmente contra Ingresos Brutos, al que definió como “el peor de los impuestos” en los niveles nacional, provincial y municipal.
“Lo tenemos que ir bajando paulatinamente”, señaló. Al mismo tiempo, propuso que ciertas actividades consideradas estratégicas puedan quedar directamente exentas como parte de un régimen provincial de promoción.
Entre los sectores con potencial para recibir estos beneficios mencionó a los parques industriales, los centros logísticos y la economía del conocimiento. Sobre este último rubro, destacó la formación y el capital humano disponible en Tucumán.
La minería y la infraestructura
García Hamilton planteó que la provincia podría aprovechar indirectamente el crecimiento de actividades regionales como la minería. “No tenemos la suerte o la bendición de tener la cordillera que le está dando tantas inversiones en minería, pero sí tenemos un capital humano tucumano que es superior al de nuestros pares”, afirmó.
El dirigente también identificó a la deficiente infraestructura como uno de los principales obstáculos para la llegada de capitales. Cuestionó el estado de las rutas y los accesos desde el aeropuerto, debido al impacto que estas condiciones tienen sobre el turismo y la producción.
“Cuando uno mira por qué no hay inversiones, hay dos motivos esenciales. Uno es la mala infraestructura de Tucumán”, sostuvo. Por esa razón, consideró que cualquier programa de promoción debería estar acompañado por obras que mejoren la competitividad provincial.
Los Pumas, un ejemplo de oportunidades
Como ejemplo de oportunidades económicas desaprovechadas, mencionó la ausencia de partidos de Los Pumas en Tucumán. García Hamilton destacó que la presentación del seleccionado argentino de rugby provoca un importante movimiento en hoteles, restaurantes, clubes y otros comercios.
“No es una cuestión elitista nada más de que jueguen Los Pumas. Cuando juegan Los Pumas se mueve muchísimo la economía”, aseguró. En su opinión, la provincia debería buscar activamente eventos deportivos y culturales capaces de movilizar diferentes sectores.
Qué pasa con el gasto político
Respecto de la reducción del gasto político, aclaró que la propuesta no apunta a provocar despidos masivos, sino a revisar el costo de las estructuras estatales. “No es una cuestión de dejar gente sin trabajo, es una cuestión de que la política es muy cara”, expresó.
Finalmente, García Hamilton destacó la necesidad de mantener una coordinación con el Gobierno nacional para facilitar la llegada de inversiones. En ese marco, mencionó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y la posibilidad de avanzar con una nueva legislación sobre biocombustibles, una actividad especialmente relevante para Tucumán.
“Tenemos que mirar no solamente a nivel nacional, sino cómo generamos ese shock de inversiones para que Tucumán vuelva a ser ese faro del NOA que supo ser”, concluyó.