Quería vender un sommier, cayó en una estafa y ahora el banco deberá pagar parte del dinero
Una mujer vendía un sommier online y terminó estafada. La Justicia falló a su favor y el banco deberá devolverle el 70% del dinero. ¿Qué pasó?
Una mujer de Neuquén intentaba vender un sommier por internet y terminó perdiendo dinero de su cuenta bancaria tras ser engañada por delincuentes. La Justicia determinó que el banco también tiene responsabilidad y deberá devolverle el 70% de lo sustraído.
La víctima publicó el mueble en una plataforma digital y un supuesto comprador le dijo que le había transferido 150 mil pesos por error. Minutos después, recibió una llamada de alguien que se hacía pasar por empleado del banco y le ofreció ayuda para revertir la operación.
Siguiendo las instrucciones del falso agente, la mujer generó un token y compartió un código de seguridad. Con esos datos, los estafadores ingresaron a su homebanking, pidieron un préstamo preaprobado y un adelanto de sueldo, y transfirieron casi todo el dinero a una cuenta de Mercado Pago.
¿Qué dijo la Justicia?
En primera instancia, el banco fue declarado único responsable. La entidad apeló argumentando que sus sistemas no fueron vulnerados y que la clienta había entregado voluntariamente sus credenciales.
Sin embargo, la Sala II de la Cámara de Apelaciones, integrada por Patricia Clérici y Pablo Furlotti, consideró que hubo fallas en los controles del banco. Detectaron que la secuencia de operaciones era inusual y debió haber generado alertas.
Los jueces señalaron que se registró un cambio de clave, la generación de un token, la solicitud inmediata de un préstamo y un adelanto salarial, y luego transferencias por casi la totalidad del dinero de una cuenta sueldo. Para ellos, el banco debía contar con sistemas capaces de detectar ese tipo de movimientos sospechosos.
El crédito se acreditó sin verificación
Otro punto clave fue la entrega del préstamo preaprobado. La Cámara recordó que las normas del Banco Central exigen verificar la identidad del cliente y comunicarle la aprobación antes de acreditar los fondos. En este caso, el dinero se depositó automáticamente, sin esperar la confirmación de la titular.
Según el fallo, si el banco hubiera esperado esa confirmación, se podría haber evitado la sustracción. Por eso, la Justicia concluyó que hubo responsabilidad compartida: la mujer facilitó las claves, pero el banco no tomó las medidas de seguridad necesarias.
Finalmente, la Cámara distribuyó la culpa en un 70% para el banco y un 30% para la víctima. La entidad deberá resarcir a la clienta por la mayor parte del dinero perdido.