Quedó en coma tras un choque en moto y al despertar se enteró de lo que había hecho el padre de su hijo
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Quedó en coma tras un choque en moto y al despertar se enteró de lo que había hecho el padre de su hijo

¿Qué hizo el padre de su hijo mientras ella estaba en coma? La historia de Sofía, de 21 años, que hoy lucha por recuperarse y por volver a ver a su nene.

Sofía Sabino tiene 21 años y una historia que conmueve. El 18 de agosto, el día de su cumpleaños, sufrió un accidente en moto que la dejó en coma y al borde de la cuadriplejia. Pero mientras luchaba por su vida, el padre de su hijo tomó una decisión que ella hoy no puede revertir.

“Estoy viva de milagro, literalmente”, le dijo a TN. La joven venía de una vida difícil: desde los 14 años se arreglaba sola, pasó por situaciones de calle y había logrado armar su propio emprendimiento como estilista. Todo cambió esa madrugada, cuando salió a comprar en moto con un conocido y el conductor perdió el control. La rueda delantera pegó contra el cordón y Sofía salió despedida. Cayó de cabeza y el golpe le afectó toda la columna.

Las lesiones que la tienen al límite

El diagnóstico fue durísimo: fracturas en las vértebras Atlas y Axis, lesiones en las cervicales C3, C6 y C7, en la primera vértebra dorsal, una costilla fisurada, dos fisuras de cráneo y un corte en la cabeza que necesitó 12 puntos. Quedó inconsciente y en coma. La llevaron primero a un hospital y después a una clínica de Colón, donde pasó unos cinco días en terapia intensiva.

Hoy las lesiones no consolidaron. Los médicos le habían dicho que usaría un halo —un dispositivo que inmoviliza la cabeza con cuatro tornillos en el cráneo— hasta el 21 de noviembre, y que después de una tomografía evaluarían retirarlo y comenzar la rehabilitación. Pero los últimos estudios mostraron que las fracturas siguen igual, no se forma el callo óseo y apareció un problema en el odontoides, una estructura que conecta las vértebras cervicales.

Las opciones son dos: una cirugía de alto riesgo, porque está comprometida la médula espinal y podría dejarle el cuello inmovilizado para siempre, o seguir varios meses más con el halo y los riesgos que eso implica. El médico, según contó, prefiere evitar la operación por su juventud. “Los mismos médicos me dijeron que no saben si mañana me despierto”, expresó. Una caída o un movimiento brusco podrían comprimirle la médula con consecuencias irreversibles.

El otro golpe: la tenencia de su hijo

Mientras estaba internada, según su relato, el padre de su hijo —un nene de un año y cuatro meses— se quedó con su celular y entró a su casa. “Le empezó a mandar mensajes a todos mis contactos, hablándoles mal de mí, mientras yo estaba en coma”, contó. También aseguró que echó a su abuela, que la ayuda a pagar el alquiler.

Cuando despertó, la situación empeoró. Según su versión, el hombre empezó a reprocharle que no le agradecía lo que había hecho por ella y tiempo después se enteró de que había iniciado un trámite para obtener la tenencia del nene. La relación, según denunció, había tenido episodios de violencia física y psicológica: “Me levantaba la mano, me arrastraba de los pelos, me revolvía hasta con un cuchillo. Me hizo un poco de todo”. Dijo que hizo las denuncias y que, tras separarse, intentó darle oportunidades para que construyera un vínculo con el chico.

Sostiene que el accidente fue aprovechado para apartarla de su hijo. Asegura que presentó ante el área de Niñez mensajes en los que el hombre decía que sería mejor que ella muriera y advertía que terminaría el trabajo si alguien la ayudaba. Pese a esas pruebas y a otras denuncias, según su versión, el organismo le otorgó al padre una tenencia provisoria. “Yo siempre luché sola por mi criatura y se aprovechó de mi estado de vulnerabilidad para sacármelo”, lamentó.

Una recuperación sin red de contención

Para curarse necesita reposo absoluto, pero vive sola y no tiene a nadie que la asista de forma permanente. Puede mover brazos y piernas, pero debería quedarse en cama. En cambio, se levanta para cocinar, limpiar, lavar y resolver el día a día. “No estoy haciendo el reposo que me corresponde. Por eso tampoco se me está curando bien la fractura”, explicó.

Antes del accidente trabajaba como estilista, había hecho un curso de peluquería y atendía a sus clientas en su casa. También buscaba otros ingresos para sostener a su hijo. Hoy no puede trabajar y depende de la ayuda de otras personas y de las colaboraciones que recibe por TikTok, donde se hizo conocida con videos y chistes sobre su accidente.

Su familia tampoco le da demasiadas opciones: su mamá nunca se hizo cargo de ella y se fue de la casa de su papá a los 14 años tras una convivencia difícil con su madrastra. La única ayuda económica estable es la de su abuela, que cobra una jubilación mínima y colabora con parte del alquiler.

Tampoco recibe asistencia estatal. Según explicó, no reúne los requisitos para una pensión por discapacidad y en su localidad le piden dos años de residencia para recibir ayuda alimentaria. A eso se suman los gastos médicos: el especialista que la atiende en Colón le cobra $60.000 por consulta y tiene dificultades con su obra social. También necesita medicamentos para el dolor y para dormir.

El deseo de volver a abrazar a su hijo

Desde el accidente, asegura que solo pudo ver a su hijo cuatro veces. Los encuentros fueron breves y, en algunas oportunidades, tuvo que viajar hasta San José pese a que tiene contraindicado moverse por ruta debido a las lesiones cervicales. “Me lo dejan ver cuando el padre quiere”, contó. En uno de esos encuentros pudo pasar unas horas con el nene el Día de la Madre. Después de insistir, logró que se lo llevaran a su casa en Colón, pero solo por una hora y con una asistente social presente. El último encuentro fue en Halloween, cuando salió con él a pedir caramelos.

Sofía quiere recuperar la tenencia y volver a criar a su hijo como antes del accidente. También necesita recursos para los gastos legales y médicos, pagar el alquiler, alimentarse bien y tener a alguien que la ayude con las tareas de la casa mientras está inmovilizada. “Necesito ayuda para poder recuperar la tenencia de mi hijo y ayuda económica. Hace falta plata para los abogados y para poder hacer mi reposo”, pidió.

A pesar de todo, mantiene la esperanza. Cree que si logra tranquilidad, buena alimentación y seguir el tratamiento, tendrá más chances de recuperarse. “Yo creo que con esas dos cosas, con la ayuda económica y recuperando la tenencia, en menos tiempo del estimado por el médico me recupero”, concluyó.

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