Quedó absuelto de vender droga en Viedma y deberá donar 400 mil pesos a un hogar
El joven fue detenido con cocaína, marihuana y casi medio millón de pesos en un allanamiento en Viedma. La Justicia cambió la acusación y ahora deberá pagar una multa solidaria.
El Tribunal Oral Federal de Roca condenó a un hombre a dos años de prisión condicional por tenencia simple de estupefacientes, tras descartar la acusación inicial de comercialización de drogas en Viedma. La causa, que había comenzado por una denuncia por venta al menudeo en el barrio Lavalle, dio un giro inesperado cuando la fiscalía y la defensa acordaron un juicio abreviado.
El juez Alejandro Adrián Silva homologó el acuerdo y recalificó el delito: la tenencia con fines de comercialización quedó reducida a tenencia simple. Según las partes, las pruebas reunidas no alcanzaban para sostener la hipótesis de tráfico.
El allanamiento en el barrio Lavalle
Todo empezó el 18 de abril de 2024, cuando el Juzgado Federal de Viedma ordenó allanar la vivienda del imputado en el barrio Lavalle. Durante el operativo, la Policía Federal secuestró 15,27 gramos de cocaína fraccionados en 25 envoltorios, 38,32 gramos de marihuana en 52 envoltorios, una balanza digital, celulares y 465.800 pesos en efectivo.
El fiscal subrogante Marcos Escandell elevó la causa a juicio, pero al llegar al Tribunal Oral Federal de Roca las partes coincidieron en que las evidencias no sostenían la acusación por tráfico.
Los argumentos para el cambio de calificación
En la audiencia, la fiscal María Claudia Frezzini explicó que la investigación original apuntaba a un tercero y que el acusado apareció de manera secundaria. Sobre un presunto pasamanos detectado antes, remarcó: “constituyó un hecho aislado donde no se interceptó al presunto comprador ni se le secuestró material alguno, persistiendo un estado de duda razonable”.
Además, señaló que no se hicieron cruces telefónicos ni peritajes de los teléfonos incautados, y que las cantidades decomisadas, aunque superaban el consumo personal, no configuraban “magnitudes desmesuradas indicativas de una red de distribución”.
La defensora pública coadyuvante Astrid Reinetti adhirió al planteo y destacó el esfuerzo del joven, que admitió su culpabilidad y aceptó el reencuadre legal.
Reinserción laboral y donación solidaria
Al dictar sentencia, el juez Silva valoró como atenuantes la juventud del hombre, su falta de antecedentes y su bajo nivel de instrucción. Pero lo que más pesó fue su evolución personal: superó sus adicciones y consiguió un empleo registrado como ayudante de electromecánica en Bahía Blanca.
Por eso, consideró que la prisión condicional cumplía con el fin constitucional de “la reforma y readaptación social de los condenados”. Además de fijar reglas de conducta por dos años, dispuso una reparación económica solidaria.
En lugar de tareas comunitarias, el condenado donará los 465.800 pesos secuestrados a los Hogares de Cristo de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced de Viedma, institución dedicada a tratar adicciones. También depositará 400.000 pesos de sus propios fondos a la misma entidad. El juez ordenó destruir las drogas y la balanza, y devolver los celulares.