Qué pasó con las tasas de la Fed y por qué la decisión no fue unánime
Dos votos a favor de subirla y una inflación de 3,7% empujada por la energía: la Fed dejó la tasa quieta, pero el dato que mira el mercado argentino es otro.
La Reserva Federal de Estados Unidos dejó la tasa de interés donde estaba, en la banda de 3,75% a 4%, una definición que el mercado ya tenía descontada. La novedad no pasó por el nivel de los tipos, sino por lo que se movió puertas adentro de la votación.
Dos de los diez participantes del cónclave se inclinaron por subir las tasas. No hubo, entonces, unanimidad en la decisión que se conoció este miércoles.
La inflación que inquieta a la Fed
El frente que más preocupa a la autoridad monetaria es el de los precios. La inflación anualizada marcó 3,7% en septiembre, empujada por la energía, que se encareció a raíz del conflicto con Irán.
Subir las tasas serviría como herramienta para frenar ese avance, aunque con un costo posible: afectar la expansión de la economía o deteriorar el mercado laboral. Ese dilema explica la cautela.
Del lado de la actividad, el organismo sostuvo sus observaciones habituales: el gasto doméstico se mantiene resiliente, la productividad conserva fortaleza, la inversión de capital sigue sólida, el empleo se crea al ritmo de la fuerza laboral y el desempleo registra una variación baja.
El calendario electoral como factor de incertidumbre
Al escenario se le suma un condimento político de peso: las elecciones legislativas del próximo martes, que definirán si el Partido Republicano o el Demócrata se quedan con el control de la Cámara de Representantes y del Senado.
Donald Trump reclamó en público, a lo largo de su gestión en la Casa Blanca, que la Fed aplicara recortes de tasas de manera inmediata y acelerada. Un resultado favorable a los demócratas podría darle a la oposición más herramientas para desalentar esa posibilidad.
Con la inflación como principal inquietud, la Reserva Federal optó por esperar sin descartar ninguna alternativa. Los inversores, mientras tanto, buscaban señales sobre cuánto durarán las condiciones monetarias restrictivas y si harán falta nuevos ajustes.
Qué significa para la Argentina
El efecto local tiene un nombre: encarecimiento del capital. Cuando las tasas en Estados Unidos siguen altas, los inversores exigen mayores compensaciones para exponerse a economías emergentes. Eso repercute en las condiciones de financiamiento, en las cotizaciones de los bonos y en el riesgo país.
Pese a todo, la decisión de este miércoles es una relativa buena noticia para el gobierno de Javier Milei. Una suba habría implicado el riesgo de una mayor huida de capitales, justo cuando los mercados argentinos venían golpeados por el desplome de los mercados en Brasil tras las elecciones del último domingo.