¿Qué pasa cuando te vendan los ojos y te dejan solo en el gimnasio? La respuesta que sorprende en Santa Cruz
En Santa Cruz, el deporte adaptado se apoya en las escuelas especiales y en talleres que ponen a prueba la empatía. Pero hay un obstáculo que el propio coordinador señala como el más urgente para sostener el crecimiento.
En Santa Cruz, el deporte adaptado no se limita a la práctica de una disciplina: se apoya en un trabajo articulado entre la Secretaría de Estado de Deportes y la modalidad de Educación Especial para ampliar la participación de las personas con discapacidad. Así lo describió Maximiliano Ferreira, coordinador de Deporte Adaptado de la provincia y referente en el Comité Técnico Asesor de los Juegos EPADE y de la Araucanía, en diálogo con LU12 AM680.
La empatía se entrena con los ojos vendados
Una de las dinámicas que más impacto genera en los talleres es la sensibilización a través del juego. Los participantes experimentan en carne propia situaciones cotidianas que atraviesan las personas con discapacidad visual. "¿Qué pasa cuando te vendo los ojos y te dejo sola entre todo el grupo del gimnasio?", plantea Ferreira para describir la actividad. La primera reacción, según explicó, suele ser el temor. A partir de ahí se abre una reflexión sobre las barreras que enfrenta una persona ciega y la importancia de brindar una asistencia adecuada.
El ejercicio también involucra a quien acompaña: mientras una persona asume el rol de alguien con discapacidad visual, otra cumple la función de guía. En ese proceso pueden cometerse errores que luego se corrigen para aprender cómo asistir correctamente. El objetivo excede el conocimiento de una disciplina adaptada: se busca generar empatía, promover el respeto y construir vínculos más inclusivos dentro y fuera del deporte.
Un modelo que se apoya en las escuelas
Consultado sobre qué hace falta para que el deporte adaptado deje de depender de proyectos puntuales y se convierta en una oportunidad sostenida para toda la provincia, Ferreira destacó la articulación entre el área deportiva y el sistema educativo como uno de los pilares fundamentales. El funcionario trabaja en el ámbito de la discapacidad desde 2001 y, desde 2016, también está vinculado a la conformación de selecciones deportivas. Según explicó, la relación entre la Secretaría de Deportes y las escuelas especiales, a través de la modalidad de Educación Especial, permitió consolidar un vínculo que se mantiene a lo largo de distintas gestiones políticas.
A diferencia de otros modelos que dependen principalmente de los clubes, el esquema que describió tiene como uno de sus ejes la conexión con las instituciones educativas. Ese vínculo permite sostener el contacto con los estudiantes y detectar nuevas oportunidades para la práctica deportiva.
El desafío de los recursos humanos
Ferreira reconoció que los recursos materiales y económicos representan una dificultad permanente. La complejidad del deporte adaptado, explicó, requiere mucho más que disponer de elementos deportivos: demanda planificación, acompañamiento y profesionales comprometidos con las necesidades de cada deportista. En ese contexto, identificó una de las principales necesidades actuales: fortalecer los recursos humanos para ampliar y consolidar las propuestas en Santa Cruz.
Para el coordinador, el crecimiento del sector no depende exclusivamente de contar con más profesionales con títulos específicos, sino también de sumar personas comprometidas con la discapacidad y dispuestas a trabajar de manera sostenida. Si bien reconoció la importancia de los profesores y licenciados en Educación Física, destacó que también hay docentes de otras áreas y personas vinculadas con la discapacidad que, desde su experiencia y compromiso, han contribuido al desarrollo de deportistas.
A partir de su trayectoria, remarcó que en distintas localidades surgen personas que acompañan procesos deportivos y ayudan a que nuevos talentos encuentren un espacio para crecer. La experiencia, sostuvo, demuestra que el compromiso puede ser determinante para abrir caminos y generar oportunidades, especialmente en un ámbito que requiere una mirada integral sobre cada deportista.
Las familias, un pilar indispensable
En el tramo final de la entrevista, el referente provincial dedicó un reconocimiento especial a las familias, a las que consideró un pilar indispensable para el desarrollo deportivo. El acompañamiento familiar adquiere todavía más relevancia durante las competencias y concentraciones que implican que los jóvenes permanezcan fuera de sus hogares durante varios días. En esos momentos, la confianza depositada en los entrenadores y en los equipos de trabajo resulta esencial para que los deportistas puedan participar y continuar su formación.
Como ejemplo, mencionó los Juegos de la Vida, una experiencia que puede implicar alrededor de una semana y media fuera de casa. Para Ferreira, esa confianza representa una muestra concreta del compromiso de las familias con el crecimiento y la autonomía de sus hijos. Por ese motivo, agradeció especialmente el apoyo incondicional que brindan y reconoció también el trabajo de sus colegas y de la Secretaría de Estado de Deportes.
El desarrollo del deporte adaptado en Santa Cruz plantea desafíos que van desde la disponibilidad de recursos hasta la formación de equipos de trabajo y la ampliación de los espacios de participación. Al mismo tiempo, pone de manifiesto la importancia de la articulación institucional, el compromiso comunitario y el acompañamiento familiar para sostener los procesos deportivos.
La inclusión no se limita a facilitar el acceso a una disciplina deportiva, sino que implica generar condiciones para que cada persona pueda participar, desarrollar sus capacidades y encontrar en el deporte una herramienta de integración, autonomía y crecimiento. El desafío, tal como se desprende de las declaraciones de Maximiliano Ferreira en LU12 AM680, es transformar las experiencias y los esfuerzos existentes en oportunidades cada vez más sostenidas, accesibles y extendidas a toda la provincia.
