¿Qué esconde la reforma del EMSU que aprobó el Concejo?
Sesión especial, desempate y fuertes críticas: la reforma del EMSU en Santa Rosa habilita al municipio a producir asfalto y hormigón. ¿Qué dijeron los gremios y la oposición?
En una sesión especial que arrancó con suspensión y terminó con desempate, el Concejo Deliberante de Santa Rosa dio luz verde a la reforma del Ente Municipal de Servicios Urbanos (EMSU). La polémica iniciativa del intendente Luciano di Nápoli habilita al organismo a producir y vender asfalto y hormigón, lo que desató críticas de gremios y empresarios.
Una sesión que empezó tambaleando
Todo parecía naufragar cuando se anunció la suspensión de la sesión por la ausencia de tres concejales: Marcelo Guerrero (PRO), Mariano Alfageme (Frejupa, con gripe) y Lucas Ovejero (Frejupa), quien faltó sin dar explicaciones. Sin embargo, tras una hora de demora, se decidió seguir adelante con los presentes.
La votación final fue ajustada: los votos del Frejupa más el de la concejala del PRO Fernanda Oddi alcanzaron la mayoría, pero los tres radicales y Comunidad Organizada votaron en contra. La presidenta del cuerpo, Romina Montes de Oca, tuvo que desempatar para que el proyecto oficialista saliera adelante.
Críticas por duplicado: empleo público y competencia desleal
El proyecto llegó al recinto con despacho de mayoría del Frejupa, pero la oposición ya había manifestado su rechazo. A ellos se sumaron dos voces potentes: el gremio ATE y la Cámara de la Construcción de La Pampa.
ATE sostuvo que la reforma “debilita el empleo público” al permitir la incorporación de trabajadores bajo la Ley de Contrato de Trabajo, fuera del régimen municipal (ley 643). “Hay un ajuste premeditado a la planta permanente”, advirtió el sindicato.
Por su parte, el presidente de la Cámara de la Construcción, Adrián Pérez Habiaga, calificó la medida de “competencia desleal y despareja” con las empresas privadas, en declaraciones a Radio Kermés.
Los cambios que vienen
La reforma amplía las competencias del EMSU para que pueda producir y comercializar hormigón y asfalto, ejecutar obras viales para terceros y prestar servicios fuera del ejido municipal mediante convenios. También asume el mantenimiento de la red de agua potable, hasta ahora disperso en otras áreas.
Se crea un sistema unificado de Atención Ciudadana para centralizar reclamos, y el Directorio del EMSU gana autonomía para administrar personal y modificar su estructura interna. En resumen: el municipio se convierte en un actor clave en la obra pública, pero con fuerte resistencia de sindicatos y empresarios.