¿Qué esconde la nueva ronda de Santilli con gobernadores? El plan del Gobierno que nadie cuenta
¿Qué se trae Santilli entre manos? El jefe de Gabinete arranca una nueva ronda de reuniones con gobernadores y el Gobierno ya sueña con un acuerdo clave.
El Gobierno respira más aliviado y ya afila la estrategia electoral. Diego Santilli retoma las reuniones con gobernadores para cerrar acuerdos clave antes de que la agenda se sature con el Presupuesto 2027. El lunes, el jefe de Gabinete recibirá en Casa Rosada al puntano Claudio Poggi, un antecedente de negociación que la Casa Rosada quiere replicar en todo el país.
El caso San Luis es el modelo que tiene en mente el oficialismo: Poggi cedió en el plano nacional pero conservó su armado local. En Nación creen que ese formato puede ser la llave para sumar votos para eliminar o suspender las PASO sin perder el control de la boleta presidencial de Javier Milei.
¿Quiénes vienen después?
Santilli no se detendrá en Poggi. La Casa Rosada confirmó que activará encuentros con otros gobernadores que aún no recibió desde que asumió, más allá de la foto grupal en Tucumán durante el 9 de Julio. El objetivo es ordenar acuerdos por reformas, votos legislativos y entendimientos electorales antes de que el Presupuesto 2027 absorba toda la atención.
En Balcarce 50 buscan mostrar avances pese a las críticas de aliados y opositores al esquema de colectoras. En despachos oficiales repiten que la reforma electoral “sale sí o sí” y ya trabajan en los preparativos de campaña para después de esa votación. La meta es llegar a agosto con acuerdos encaminados y fijar como deadline la primera mitad de septiembre para votar en Diputados.
La mesa política del oficialismo quiere evitar que la discusión electoral choque con el tratamiento del Presupuesto 2027, que será enviado antes del 15 de septiembre. Ese proyecto incluirá cambios sobre las leyes de Emergencia en Discapacidad y Financiamiento Universitario, además de una reforma presupuestaria inspirada en el shutdown estadounidense y modificaciones a la Ley de Administración Financiera.
El Senado, el frente más sensible
El Gobierno también mira al Senado. En Nación aseguran que tienen los votos para impulsar el paquete de propiedad privada, pliegos judiciales y ascensos diplomáticos que se votará el jueves. No descartan que la mesa política se traslade al Congreso para seguir de cerca la negociación y ordenar a los bloques aliados.
En paralelo, el Ejecutivo diseña la hoja de ruta de la campaña: visitas a provincias, ejes discursivos y una narrativa apoyada en reformas ya sancionadas como la reforma laboral, la baja de la edad de imputabilidad, la Ley Bases y los cambios sobre Glaciares, más las iniciativas que enviará al Congreso: reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, nuevo Código Penal, paquete de desregulación y reforma de seguridad.
En la mesa chica quieren que la baja de la inflación, el equilibrio fiscal y la normalización financiera sean el centro de la oferta electoral, junto con indicadores de inseguridad que permitan contrastar la gestión nacional con la oposición. El entorno de Milei planea volver a polarizar con “el modelo” del kirchnerismo y ubicar a Axel Kicillof como figura de choque.
En el Gobierno reconocen que Milei se moderará mientras sigan las negociaciones por la reforma electoral. Su entorno aclara que el tono dialoguista busca mostrar apertura con gobernadores y sectores moderados, pero “no tiene nada que ver con el cierre de listas”. La Libertad Avanza planea competir con candidatos propios en varias provincias y los acuerdos se definirán “distrito por distrito”.
La Casa Rosada sabe que el Senado es el frente más sensible: bloques aliados resisten la eliminación de las PASO y miran con reparos las colectoras. Aun así, creen que el incentivo electoral, los acuerdos provinciales y la necesidad de ordenar el calendario antes del Presupuesto pueden inclinar la negociación. Milei quiere llegar a septiembre con la reforma electoral encaminada, acuerdos con gobernadores, paquete legislativo en marcha y campaña en preparación.