Putin habló con dos líderes europeos y la respuesta de Dinamarca cayó como un balde de agua fría
Finlandia y Noruega rompieron el hielo y dialogaron con Putin después de un año sin contactos. Lo que parecía un gesto coordinado en Europa terminó con una aliada marcando distancia y un reproche que dejó al descubierto la interna del bloque.
El presidente ruso, Vladimir Putin, mantuvo este martes una conversación telefónica con dos mandatarios europeos, algo que no ocurría desde hacía un año. La llamada coincidió con el arranque de un alto el fuego humanitario en una ciudad ucraniana bajo control de Moscú, según consignaron agencias internacionales.
Los interlocutores fueron el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, y el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre. Desde Helsinki confirmaron el contacto y lo describieron como un intercambio sustancial sobre la guerra en Ucrania.
"Para poner fin a la guerra se requieren conversaciones directas", sostuvo Stubb tras la comunicación.
El reproche que llegó desde Copenhague
La reacción no tardó en aparecer y no fue precisamente de respaldo. La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, se mostró muy crítica con la iniciativa y admitió ser "muy escéptica" respecto de dialogar de manera directa con el líder del Kremlin.
Frederiksen argumentó que no advierte "señales de que Rusia desee la paz con Europa" y remarcó que la llamada no fue coordinada con el resto de los líderes del continente.
"Creo que deberíamos mantener a Europa unida, en lugar de ir por nuestra cuenta", disparó la mandataria danesa. Y agregó: "Sinceramente, no sé qué creen que pueden lograr estos dos países con esta medida".
Del otro lado, Støre salió al cruce de esas sospechas y aseguró que "todos los socios y aliados fueron informados antes de la llamada".
Qué reclamó Putin en la comunicación
Según el comunicado difundido por el Kremlin, durante el diálogo el mandatario ruso apuntó con dureza contra la Unión Europea y la OTAN. Les atribuyó una "política de confrontación" que, a su juicio, prolonga las hostilidades en territorio ucraniano.
Putin también planteó que una "paz justa y duradera" solo será posible si se contemplan "plenamente" los intereses de Moscú. Su exigencia central pasa por la retirada de las tropas ucranianas de la región oriental de Donetsk, territorio que Rusia reclama como propio.
De acuerdo con la versión del Kremlin, los tres mandatarios coincidieron en la necesidad de sostener el "contacto directo por teléfono" en el futuro.
El llamado a Zelensky y la noche de ataques en Kiev
Después de hablar con Putin, los líderes nórdicos —entre los principales respaldos de Ucrania desde la invasión rusa iniciada en 2022— se comunicaron con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, según informaron desde Kiev.
Zelensky contó que recibió un informe pormenorizado de la conversación y que sus aliados le pidieron a Putin que adopte "medidas de desescalada" para frenar los bombardeos contra la infraestructura ucraniana.
La situación en la capital ucraniana sigue siendo crítica, con alertas casi permanentes. Los ataques rusos de la noche del lunes y la madrugada del martes dejaron una persona muerta y unas 15 heridas, además de daños en instalaciones médicas, un edificio universitario y residencias estudiantiles, de acuerdo con las autoridades locales.
La tregua que rige en Oleshky
Ucrania y Rusia confirmaron que desde la madrugada se sostiene un alto el fuego en Oleshky, una localidad bajo control ruso en la sureña región de Kherson, donde los habitantes llevan semanas con faltantes de alimentos y medicamentos.
El funcionario parlamentario ucraniano Davyd Arakhamia precisó a través de Telegram que la tregua, poco habitual por sus características, se extendería hasta el 1 de noviembre a las 20.59.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que "por el momento, no se informó de ninguna violación" del acuerdo. En la misma línea se pronunció Pavlo Drogal, vocero de la infantería de marina ucraniana desplegada en la zona, quien señaló que el cese del fuego continuaba vigente a primera hora de la mañana.
Acercamiento con Washington y negociaciones en noviembre
La tregua se enmarca en un contexto de distensión entre Donald Trump y Moscú, que acordaron el envío de diésel ruso a Estados Unidos pese a las sanciones vigentes. Esa decisión generó fuertes críticas de Kiev y de sus aliados europeos.
El viceministro de Energía ruso, Alexander Novak, informó que tres petroleros rusos ya están en camino para entregar el combustible y que un cuarto tiene previsto zarpar el miércoles.
El lunes, el Kremlin se había mostrado dispuesto a aceptar otras treguas humanitarias similares, aunque aclaró que las negociaciones previstas para noviembre entre Moscú, Kiev y Washington no implican una reducción de las operaciones militares.
Zelensky señaló que durante su llamada con los líderes nórdicos mencionó la "preparación" de esas conversaciones trilaterales, que probablemente se desarrollen en Abu Dabi. "También hablamos de diferentes formas de cooperación con nuestros socios en Europa, que podrían contribuir a fortalecer aún más la diplomacia, nuestra defensa y nuestra seguridad común", concluyó el mandatario ucraniano.