Puso 60 millones en una finca y hoy produce casi 10 millones de botellas al año: el negocio de Brad Pitt que nadie vio venir
Espectáculo

Puso 60 millones en una finca y hoy produce casi 10 millones de botellas al año: el negocio de Brad Pitt que nadie vio venir

Compró 500 hectáreas en Francia y las convirtió en una bodega sin químicos. Hoy mueve casi diez millones de botellas al año, pero el dato que explica cómo pasó de 150 mil a esa cifra está en el método que eligió para producir.

Brad Pitt no compró Château Miraval para descansar entre viñedos: la convirtió en una de las bodegas orgánicas más grandes del mundo. La finca, de 500 hectáreas, está en Correns, en la Provenza francesa, y le costó al actor casi 60 millones de dólares.

El predio no es solo vid. Adentro conviven bosques autóctonos, olivares centenarios, campos de cultivo y un castillo histórico que funciona como centro de operaciones. Sobre ese terreno, Pitt impuso desde el arranque una regla estricta: producir sin herbicidas, sin pesticidas y sin químicos sintéticos.

De 150 mil botellas a casi diez millones

Antes de que el actor metiera mano, la finca sacaba apenas 150 mil botellas por año, para un mercado acotado. Para escalar sin romper la promesa ecológica, Pitt se asoció con la familia Perrin, viticultores con años de oficio en Francia.

La sociedad no se limitó al aporte de capital. El actor siguió de cerca cada paso del proceso, desde la elaboración del vino hasta el diseño de las etiquetas y la elección de los envases. Con ese esquema, los viñedos orgánicos consiguieron certificaciones bajo las denominaciones Côtes de Provence y Coteaux Varois, dos sellos que pesan fuerte en el mercado internacional. La finca también sumó aceite de oliva producido bajo los mismos parámetros ecológicos.

El despegue llegó con el rosado Miraval 2012, lanzado en 2013. La web de la marca vendió seis mil botellas en cinco horas y otras 100 mil unidades salieron hacia comercios y restaurantes exclusivos de distintos países. Hoy la distribución roza las diez millones de botellas anuales.

La pelea judicial que no frenó el negocio

El proyecto no estuvo exento de conflictos. Pitt había comprado el complejo junto a Angelina Jolie, su pareja de entonces. Después de la separación, ella vendió su 50% de la bodega a Tenute del Mondo, una filial del grupo del empresario Yuri Shefler.

La operación desató una disputa legal en febrero de 2022. Pitt sostuvo que existía un acuerdo previo entre ambos que impedía vender acciones sin consentimiento mutuo. Tras casi cuatro años de litigios por el control de la sociedad, el actor consiguió una victoria judicial clave en junio de este año.

Un emporio que combina patrimonio y cultivo orgánico

La batalla legal no golpeó el valor de la propiedad ni la imagen de la marca, que hoy ocupa un lugar central en la economía regional francesa. Lo que empezó como la búsqueda de un refugio natural terminó siendo un emporio agrícola de escala global.

La experiencia de Pitt y los Perrin dejó una conclusión que el sector mira con atención: respetar los tiempos de la naturaleza y prescindir de químicos sintéticos no impide crecer comercialmente. La finca de Correns funciona hoy como una reserva agrícola que mezcla preservación del patrimonio histórico con técnicas modernas de cultivo orgánico.

Así, el actor consolidó su lugar en la industria vitivinícola mundial sin mover los estándares ecológicos que fijó cuando arrancó su aventura empresarial en Europa hace más de una década.

Siguiente nota Sociedad · San Juan

El remate de la Policía de San Juan con base de $100.000: qué hay adentro del lote

Seguí leyendo

Elegí tu provincia

Para ver tu edición local