Pullaro y Llaryora acompañaron el RIGI, pero ahora advierten que esos dólares no pueden quedar cautivos. La frase que dejó Llaryora y el pedido que incomoda.
Los gobernadores de Santa Fe y Córdoba, Maximiliano Pullaro y Martín Llaryora, volvieron a mostrarse juntos y advirtieron que el campo ya hizo su aporte histórico al país. Ahora reclaman que la energía y la minería tomen la posta, pero con una condición que incomoda en el sector.
El escenario fue la 32° Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA), donde ambos mandatarios provinciales, bajo el sello de la Región Centro, insistieron en que el modelo de distribución productiva debe cambiar.
La idea fuerza que llevaron es que la minería, el petróleo y el gas se consoliden como nuevos motores de la economía y alcancen un desarrollo equivalente al que históricamente tuvo el agro. Pero no quieren que esos dólares sirvan solo para tapar el déficit o queden cautivos en manos de unos pocos gracias a los beneficios del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
El RIGI bajo la lupa
Ambos gobernadores acompañaron el RIGI, al que definieron como “un subsidio importantísimo”. Sin embargo, Llaryora fue el encargado de poner el alerta: “Este esfuerzo tiene que servir para un desarrollo general. No vayan a creer que no hacemos números”, advirtió el cordobés, y completó: “Necesitamos que la minería y petróleo y gas hagan el mismo desarrollo que hizo el agro”.
Pullaro, en sintonía, recordó que “el campo y la industria como motores de la economía argentina sostuvieron el modelo económico durante años. Y hoy tiene que ver con la realidad que tenemos: desde la coparticipación al desarrollo”.
Con la minería y la energía prometiendo divisas por décadas, los mandatarios instalaron el debate sobre qué destino tendrán esos recursos que hasta ahora concentró el campo. La pregunta que lanzó el santafesino fue directa: “¿Vamos a pensar en la redistribución de la riqueza como se pensó mucho tiempo, o en el desarrollo de la infraestructura para generar igualdad?”. La disyuntiva, según planteó, apunta a evitar el derroche de recursos sin desarrollo y deja un mensaje político de fondo.
“Desarrollar uno nuevo para apagar otro no es inteligente”
En ese camino de sumar nuevos motores, Pullaro y Llaryora advirtieron que no se debe descuidar lo que ya funciona. “La inteligencia es desarrollar nuevos motores para que no se te apaguen los otros, porque desarrollar uno nuevo para apagar otro no es inteligente”, sostuvieron. El reclamo de atender a las industrias que atraviesan una sangría intensa fue celebrado por la tribuna.
Detrás de las palabras hay una pulseada por recursos e impuestos. Llaryora fue el más frontal: “Estamos pagando las malditas retenciones, la mayor carga impositiva la pagamos las provincias productivas. No cobramos regalías y pagamos retenciones”, disparó con bronca.
“Estamos dispuestos a discutir el sistema tributario federal pero empecemos por los impuestos que han cargado durante tanto tiempo al campo y la industria”, agregó. En concreto, Pullaro pide eliminar las retenciones.
La discusión que abrieron no es para lo inmediato, pero tampoco quieren que quede para cuando el crecimiento prometido se haya agotado y haya pasado otra oportunidad.