Pullaro quiso mostrarse anfitrión en Rosario y una pregunta sobre Brasil lo dejó sin salida
Pullaro armó la ronda del RIGI en Rosario para quedar bien con Karina Milei. Pero una pregunta sobre Brasil lo dejó sin palabras y terminó definiendo a Bolsonaro como "presidente legítimo". Qué pasó después.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, había preparado el escenario para lucirse: la ronda de negocios del RIGI en Rosario, con la plana mayor del Gobierno nacional sentada en primera fila. Pero una consulta sobre la política brasileña lo puso en aprietos y lo obligó a un malabarismo que terminó con una definición incómoda sobre quién es el presidente legítimo del país vecino.
El episodio ocurrió este jueves, en el marco de un encuentro que reunió a gobernadores de distintos signos políticos con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo. La cita servía para mostrar sintonía entre el Ejecutivo nacional y los mandatarios provinciales, en plena discusión por el Presupuesto y con la reforma electoral como telón de fondo.
El tropiezo del anfitrión
Cuando los periodistas le preguntaron por las elecciones en Brasil, Pullaro se puso nervioso. Mencionó a Flavio Bolsonaro como el "presidente legítimo" del país vecino. Ante la repregunta sobre si se refería al mandatario Lula da Silva o al candidato derrotado, el gobernador esquivó la respuesta directa y se limitó a identificarse como dirigente de la Unión Cívica Radical.
"Te imaginás por quién he apostado", lanzó, sin precisar nada. Después intentó cerrar el tema con una autolimitación: dijo que como gobernador no debía opinar sobre cuestiones que exceden su jurisdicción. "Somos dirigentes territoriales", argumentó.
Detrás del gesto hay una intención política concreta: Pullaro busca cerrar un acuerdo electoral con La Libertad Avanza en Santa Fe, y sabe que la llave de ese entendimiento la tiene Karina Milei. Por eso, durante toda la jornada se prodigó en gestos de amabilidad hacia la hermana del Presidente.
La comitiva oficial y el discurso leído
La delegación libertaria llegó con peso propio. Karina Milei encabezó la comitiva y pronunció un discurso que leyó de punta a punta, y que fue tanto o más comentado por su chaqueta de estilo militar que por su contenido. Allí planteó: "Acá tienen que ganar todos", y repitió la idea de "win-win" para los emprendimientos mineros que, según dijo, el Gobierno "acompaña de cerca".
Santilli ya había calentado el ambiente al presentarla como "la madrina" de la minería argentina. Caputo redobló la apuesta: definió a Javier Milei como "un faro" para el mundo y lo ubicó entre los tres dirigentes más importantes del planeta.
Los gobernadores presentes
La concurrencia de mandatarios fue amplia. Estuvieron los tres de la Región Centro: Pullaro por Santa Fe, Martín Llaryora por Córdoba y Rogelio Frigerio por Entre Ríos. También dijeron presente los gobernadores de las provincias mineras e hidrocarburíferas, beneficiarias directas de los proyectos del RIGI: Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Marcelo Orrego (San Juan), Alfredo Cornejo (Mendoza), Juan Pablo Valdés (Corrientes) y Alberto Weretilneck (Río Negro).
También hubo representantes de pymes, interesados en captar una porción de las inversiones extranjeras que promete el régimen de incentivos.
Silencio sobre la obra pública y deuda celebrada
Los gobernadores evitaron cualquier crítica por la falta de obra pública nacional, un punto clave para garantizar la infraestructura que necesitan los inversores. Llamativamente, algunos mandatarios celebraron el traspaso de rutas nacionales a las provincias y lo presentaron como un avance de la autonomía provincial.
El sanjuanino Orrego fue un ejemplo: festejó haber tomado deuda por 650 millones de dólares a una tasa del 9,25%, fondos que destinará a reparar la ruta 20 y la autopista a Caucete.
La jornada dejó una postal clara: aun con recortes de ingresos y con el Presupuesto en negociación, los gobernadores dialoguistas volvieron a mostrar su disposición a acordar con el Gobierno libertario. Y el anfitrión, Pullaro, terminó más preocupado por no incomodar a Karina Milei que por responder con precisión sobre Brasil.