Puerto Viejo, el epicentro de la tragedia: entre escombros y la búsqueda incansable de familiares
¿Sabés cómo quedó Puerto Viejo tras los terremotos? Edificios destruidos, familias buscando a sus seres queridos y una esperanza que no se apaga.
Edificios de hasta 16 pisos quedaron reducidos a escombros y barrios enteros se convirtieron en un paisaje de devastación. Puerto Viejo, en La Guaira (Venezuela), es la zona más castigada por los terremotos, donde las tareas de rescate no se detienen.
En medio de la desolación, el equipo de TN conversó con vecinos que, pese a haber perdido sus hogares, se sumaron a remover los restos para ayudar a otras familias. “Ahora somos todos familia”, declaró uno de los voluntarios, quien explicó que muchos colaboran desde el primer día porque saben que aún hay personas atrapadas.
La angustia también golpea a quienes buscan a sus seres queridos. Un hombre contó que desde el jueves intenta localizar a su hija, de 34 años, y a su nieto de tres años y medio, que vivían en el piso 14 de uno de los edificios colapsados. “Desde el mismo día de la tragedia empezamos a llamarlos y nunca respondieron. Vinimos apenas vimos cómo había quedado el edificio y desde entonces estamos acá. No hemos podido dormir, necesitamos encontrar a nuestra familia”, relató al periodista Martín González.
Consultado sobre si el paso de las horas debilita sus expectativas, respondió con una frase que resume el sentimiento de quienes permanecen junto a los escombros: “Lo que no vamos a perder nunca es la esperanza. Siempre vamos para adelante y por eso estamos aquí luchando”.
¿Cuántos desaparecidos hay?
Rescatistas y vecinos reconocen que todavía es imposible determinar cuántas personas permanecen bajo los restos de los edificios. En varios sectores, las máquinas recién comenzaron a trabajar en las últimas horas, mientras que gran parte de las primeras tareas se realizaron de forma manual, formando cadenas humanas para retirar escombros.
Las imágenes capturadas por el equipo de TN reflejan una tragedia de dimensiones inéditas: pasaportes, fotografías, juguetes, colchones y pertenencias personales aparecen entre los restos de construcciones que, en apenas unos segundos, quedaron reducidas a montañas de cemento.
Mientras continúa el intenso operativo, la esperanza se mantiene viva entre quienes aún esperan noticias de sus familiares.