Puentes de la Ruta 40: "Roguemos que aguanten", el pedido de los intendentes del Valle de Uco
Los intendentes del Valle de Uco celebraron que se reactive la obra de los puentes sobre la Ruta 40, pero lanzaron una advertencia que preocupa: "Roguemos que aguanten".
La reconstrucción de los puentes sobre los arroyos Los Chañares y Los Pozos, sobre la Ruta Nacional 40, fue reactivada tras un acuerdo entre el Gobierno de Mendoza y la Nación. Los intendentes de Tunuyán, Emir Andraos, y de San Carlos, Alejandro Morillas, celebraron la medida, aunque advirtieron por el riesgo que implica la posible llegada del fenómeno del Súper Niño.
El ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema, confirmó que la Provincia avanzó con funcionarios nacionales para ejecutar ambos proyectos, que conectan la Ciudad con el Valle de Uco. Se trata de dos estructuras pendientes desde hace años, que obligan a mantener desvíos para garantizar la circulación por uno de los principales corredores viales del país.
El reclamo de los jefes comunales
Andraos fue duro al referirse a la demora: "Lo celebro porque ya vamos a cumplir años de la caída de esos puentes y la verdad que es obsceno para el Estado haber tenido tanta desidia y tanta desorganización presupuestaria en el abandono absoluto de una obra que debería haber estado terminada rápidamente considerando la importancia de la conectividad de la ruta, una de las más importante de la Argentina".
El intendente de Tunuyán también pidió que esta vez los trabajos no se detengan: "Ya han habido como cuatro activaciones de esos puentes, no es la primera. Espero que realmente esta activación sea definitiva y volvamos a tener una vez más la doble vía sin interrupciones".
Morillas se sumó al respaldo: "Aplaudo la decisión de la Provincia de tomar esta problemática y ponerse a solucionarla. Apelo a la esperanza de que este reinicio, esta reactivación de la obra suceda definitivamente y tengamos los puentes parados lo antes posible".
La advertencia por el Súper Niño
Uno de los principales puntos de preocupación es la posibilidad de lluvias intensas y crecidas de los cauces por la llegada del Súper Niño. Andraos manifestó su expectativa de que los puentes resistan eventuales contingencias climáticas.
"Lo que están reparando hoy no va a estar terminado para cuando el Niño esté sucediendo. Así que vamos a ver qué pasa. Roguemos que estas estructuras aguanten", advirtió. Según explicó, un problema en alguna de esas estructuras podría interrumpir la conexión directa con Mendoza y obligar a utilizar recorridos alternativos de gran extensión.
"Ante cualquier problema verdaderamente grave nos quedamos aislados de Mendoza porque justamente son dos puentes más que fundamentales", añadió Morillas.