Puente de Hierro: el escape fallido de los motociclistas que terminó con las motos secuestradas
Vecinos no aguantaban más el ruido y el peligro en la Ruta 302. Cuando la policía llegó al Puente de Hierro, los motociclistas intentaron escapar, pero había un detalle que no pudieron ocultar.
Un operativo policial en la Ruta Provincial 302 desbarató una peligrosa situación que tenía en vilo a la comunidad. La intervención se produjo tras múltiples denuncias por maniobras temerarias y ruidos ensordecedores en una zona crítica.
Durante la tarde del sábado, los llamados de vecinos y conductores se multiplicaron en la comisaría. Alertaban sobre la presencia de jóvenes realizando “picadas” y acrobacias riesgosas en el kilómetro 39, a la altura del Puente de Hierro.
Ante la emergencia, el móvil policial identificado como Tuc-1025 se dirigió al lugar. Lo que encontraron fue a tres motociclistas, todos de 18 años, protagonizando un espectáculo de alto riesgo.
¿Qué hacían los jóvenes en la ruta?
Sobre motos Honda Wave, los adolescentes ejecutaban maniobras como “wheelie” (levantar la rueda delantera) y arranques bruscos. El estruendo era considerable, producto de escapes de los rodados que habían sido modificados ilegalmente.
La llegada de la policía generó pánico entre los jóvenes. Al notar la presencia de los efectivos, intentaron darse a la fuga acelerando sus motocicletas. Sin embargo, la huida fue corta: fueron interceptados a pocos metros del lugar.
Las irregularidades que descubrió la policía
El control rutinario se tornó complejo rápidamente. Ninguno de los tres jóvenes llevaba consigo su Documento Nacional de Identidad. Tampoco pudieron presentar la documentación obligatoria de las motocicletas, como la cédula verde o el seguro.
La inspección de los rodados reveló más problemas. Las tres Honda Wave carecían de espejos retrovisores, un elemento de seguridad vital. Además, no portaban patente alguna y los números de cuadro estaban en condiciones que imposibilitaban su identificación clara, levantando sospechas sobre su legítima procedencia.
Los involucrados, que tienen domicilio en la zona de Ranchillos, fueron trasladados de inmediato a la Comisaría de Estación Aráoz. Allí se procedió a su identificación forzosa bajo los procedimientos del artículo 152 del Código Procesal Penal de Tucumán.
La decisión de la Justicia y el destino de las motos
La Unidad Fiscal Criminal del Centro Judicial Capital tomó intervención en el caso. Tras evaluar la situación y verificar los antecedentes de los jóvenes, la fiscalía dispuso una resolución clave.
Se ordenó que no se adoptaran medidas privativas de la libertad. Una consulta al sistema SIFCOP confirmó que los tres demorados no tenían causas penales pendientes. Por este motivo, recuperaron su libertad.
No obstante, el episodio no quedó impune para sus vehículos. Las tres motocicletas fueron retenidas por la autoridad policial. La medida se fundamenta en una infracción a la Ley Nacional de Tránsito N° 24.449, debido a las múltiples irregularidades técnicas y documentarias encontradas.
Todo el operativo fue supervisado por el comisario general Carlos Ruiz, jefe de la Unidad Regional Este de la policía tucumana. La acción busca disuadir estas prácticas peligrosas que ponen en riesgo al propio conductor y a terceros en la vía pública.