Publicó en Facebook que una vecina era ladrona y la justicia le dio un golpe inesperado
La denuncia penal no prosperó y la acusada fue sobreseída. Pero el posteo con su foto en Facebook terminó costándole caro a quien lo publicó: la Justicia confirmó una condena que no se esperaba.
La Cámara de Apelaciones de Puerto Madryn confirmó una condena civil contra una comerciante que acusó públicamente a una vecina de usar una tarjeta de débito ajena sin permiso. El caso nació como una denuncia penal que no prosperó, pero terminó en los tribunales por daños y perjuicios.
Según explicó Julián Jalil, juez de la Cámara de Apelaciones de Puerto Madryn, todo empezó con una denuncia por el uso no autorizado de una tarjeta de débito. Esa causa penal no avanzó y la persona señalada fue sobreseída.
La mujer sobreseída no se quedó de brazos cruzados: inició una acción por daños y perjuicios contra quien la había acusado. Y esa demanda fue la que prosperó.
El problema no fue la denuncia, sino lo que se publicó
Jalil detalló que la denunciante publicó la imputación en su muro personal de Facebook y también en un perfil comercial que una pericia vinculó a ella. En esas publicaciones incluyó la foto del rostro de la otra mujer.
El fallo de primera instancia hizo lugar al reclamo y la Cámara de Apelaciones lo confirmó.
El posteo acumuló alrededor de doscientas visualizaciones y fue replicado varias veces. Para el juez, ese alcance es suficiente para lesionar el honor de una persona en una comunidad pequeña, donde las noticias circulan rápido y quedan instaladas.
Los límites de lo que se publica en redes
Para Jalil, la resolución marca una tendencia sobre los límites de lo que se difunde en redes sociales. Planteó que están en juego dos derechos de jerarquía constitucional: la libertad de expresión, por un lado, y el honor y la dignidad, por el otro.
El límite, según su análisis, aparece cuando se le atribuye a alguien un hecho delictivo que no está comprobado.