Prohibieron la pesca del surubí en un tramo clave del río Uruguay: los motivos que alarmaron a las autoridades
La CARU prohibió la pesca del surubí pintado en un tramo del río Uruguay cerca de Puerto Yeruá. ¿Qué llevó a tomar esta drástica medida? Conocé los detalles de la veda y cómo afecta a los pescadores.
La Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) decidió establecer una veda total del surubí pintado en un sector cercano a Puerto Yeruá. La medida busca proteger a los ejemplares reproductores que se concentran en esa zona durante el invierno.
La restricción rige entre los kilómetros 318,6 y 314,1 del río Uruguay y alcanza a cualquier modalidad de pesca. Según la resolución Nº 29/07, la decisión se basó en un dictamen técnico que advierte sobre la alta vulnerabilidad de la especie en ese tramo.
¿Por qué se prohibió la pesca en ese lugar?
Desde la CARU explicaron que en esa área se producen concentraciones excepcionales de surubíes de gran tamaño, considerados valiosos como reproductores. Esto genera una pesca excesiva y de difícil control, favorecida por la vulnerabilidad de los peces en esa época del año.
“En ciertas áreas del río Uruguay se producen concentraciones excepcionales de ejemplares de gran tamaño de surubí pintado… dando lugar a una pesca excesiva, de difícil control”, señala el texto oficial. La veda apunta a resguardar a los ejemplares durante los meses de invierno, cuando son más fáciles de capturar.
Excepciones a la regla
La normativa contempla una única excepción: la captura de surubíes para fines de marcación o investigación científica. Esto permitirá estudiar su población y sus patrones de migración en ese tramo del río, con el objetivo de mejorar las estrategias de conservación.
El surubí pintado, un gigante del río Uruguay
El surubí pintado (Pseudoplatystoma corruscans) es un pez de agua dulce que habita en ríos y arroyos de Argentina, Uruguay y Paraguay. Puede alcanzar hasta 1,7 metros de longitud y pesar más de 60 kilogramos, aunque hay registros de ejemplares de hasta 80 kilos. Se caracteriza por su cuerpo aplanado, cabeza grande y mandíbula inferior prominente, con manchas oscuras sobre un fondo grisáceo plateado.
Es un predador de aguas profundas y correntosas, muy valorado en la pesca deportiva por su fuerza y agilidad. En los últimos años, se han registrado capturas históricas con devolución, lo que refuerza la necesidad de proteger a los reproductores para garantizar la sostenibilidad de la especie.