Privatizaciones: el plan del Gobierno que toca de cerca a Tucumán
El Gobierno se prepara para vender participaciones en centrales eléctricas y concesiones hidroeléctricas. Tres complejos en Tucumán están en la lista y el reloj ya corre: la transición de uno de ellos vence en diciembre. ¿Qué pasará con la energía que consume la provincia?
El Gobierno ultima los detalles de una nueva ola de privatizaciones que promete sacudir el mapa energético del país. La agenda, que busca recaudar más de US$1000 millones antes de fin de año, incluye concesiones hidroeléctricas que afectan directamente a Tucumán.
Según confirmaron a LA NACION fuentes que siguen de cerca los procesos, la Agencia de Transformación de Empresas Públicas (ATEP), comandada por Diego Chaher, prepara una nueva ronda de concesiones de activos energéticos. Entre los complejos que entrarán en juego están El Cadillal, Escaba y Pueblo Viejo, todos en territorio tucumano.
El próximo movimiento: las termoeléctricas
La novedad que circula en el sector es la inminente venta de las participaciones que Energía Argentina (Enarsa) conserva en las centrales Termoeléctrica Manuel Belgrano y Termoeléctrica José de San Martín. El Estado posee el 65,006% de la primera y el 68,83% de la segunda.
En el Gobierno y entre las empresas del sector hablan de operaciones de “ticket grande”. La expectativa es obtener alrededor de US$300 millones por cada participación, aunque el precio final surgirá de los procesos competitivos.
Ambas centrales son ciclos combinados de gran escala, con una potencia neta de 865 MW cada una. La Manuel Belgrano, en Campana, Buenos Aires, generó 4452 GWh en 2024 y consumió 766 millones de metros cúbicos de gas natural. La José de San Martín, en Timbúes, Santa Fe, produjo 3338 GWh y demandó 540 millones de metros cúbicos.
En estas sociedades, Enarsa comparte capital con Central Puerto, AES Argentina Generación, Enel Generación El Chocón y Pampa Energía, entre otros accionistas minoritarios. La venta de estas participaciones es un paso más en la privatización por etapas de Enarsa, que ya transfirió su parte en Citelec por US$356 millones y adjudicó las concesiones de las represas del Comahue por más de US$700 millones.
Qué pasa con las hidroeléctricas de Tucumán
El siguiente capítulo serán otras cuatro concesiones hidroeléctricas: Futaleufú (Chubut), el sistema Diamante (Mendoza), Río Hondo-Los Quiroga (Tucumán y Santiago del Estero) y los complejos El Cadillal, Escaba y Pueblo Viejo (Tucumán). Los contratos originales, otorgados en los 90 por 30 años, ya vencieron y hoy operan bajo esquemas transitorios.
Futaleufú sigue en manos de Hidroeléctrica Futaleufú, controlada por Aluar, de Javier Madanes Quintanilla. Diamante la opera Hidroeléctrica Diamante (Hidisa), de Pampa Energía. Río Hondo-Los Quiroga está a cargo de Hidroeléctrica Río Hondo, mientras que El Cadillal, Escaba y Pueblo Viejo los maneja Hidroeléctrica Tucumán. En este último caso, la transición vence el 15 de diciembre, aunque puede prorrogarse.
Los gasoductos también entran en la mira
La ATEP trabaja además sobre los grandes gasoductos de Enarsa, con la idea de otorgar concesiones por 30 años. Entre los activos aparece el Gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner), la Reversión del Gasoducto Norte, Mercedes-Cardales, el Gasoducto del Noreste Argentino y el Juana Azurduy. En total, suman más de 3100 kilómetros.
El esquema podría diferir de una venta tradicional: se estudia una compulsa nacional e internacional donde prime la tarifa de transporte más competitiva.
AySA e Intercargo: los otros frentes
La operación de mayor escala ya en marcha es la de AySA. El Estado puso en venta el 90% de las acciones, sin precio base, y espera obtener unos US$500 millones. Las ofertas se presentarán el 15 de septiembre, con compromisos de inversión por US$1940 millones en los primeros cinco años y hasta US$15.040 millones en los 30 años de concesión.
Intercargo, con más de 1500 empleados, tendrá una segunda oportunidad. Tras no recibir propuestas en una primera licitación con precio base de US$45 millones, el Gobierno relanzará la venta sin precio base y retirando parte de la caja acumulada, que ronda los US$55 millones en activos corrientes.
Detrás de esta aceleración está la necesidad financiera: según Econviews, las necesidades de 2027 alcanzan los US$24.900 millones. El programa de Caputo contempla US$1500 millones de privatizaciones para cubrirlas.