Prisión perpetua para el femicida del primer juicio por jurados de Rosario: los escalofriantes detalles del crimen
¿Qué llevó a un hombre a asesinar a su expareja y al novio de ella pese a tener una restricción de acercamiento? Conocé los detalles del primer juicio por jurados de Rosario que terminó en perpetua.
La jueza Eleonora Verón sentenció a prisión perpetua a Aníbal Cabaña, el hombre condenado por el femicidio de su expareja y el homicidio del novio de ella, en el marco del primer juicio por jurados de la historia de Rosario. La decisión se conoció este viernes en la audiencia de cesura realizada en el Centro de Justicia Penal.
El veredicto de culpabilidad había sido alcanzado por unanimidad por doce ciudadanos comunes, que durante días escucharon testimonios y evaluaron las pruebas presentadas por la fiscalía y la defensa. Este innovador sistema, implementado para delitos graves en Santa Fe, permite que personas sin formación jurídica decidan sobre la inocencia o culpabilidad del acusado.
¿Cómo ocurrió el doble crimen?
El ataque se produjo el 6 de abril de 2025, alrededor de las 13:45, en una pensión ubicada en Uruguay al 5300. Cabaña, que estaba en proceso de separación tras 18 años de relación con Natalia Ocampo, ingresó al lugar usando las llaves que le había sustraído a su expareja. Subió a la planta alta, donde se encontraba César Valenzuela, la nueva pareja de la mujer.
Tras patear una puerta divisoria, accedió al living-cocina y disparó al menos ocho veces con una pistola Bersa calibre 9 mm. A Ocampo le disparó dos veces en la cabeza y una en el cuerpo. Luego, tras un forcejeo, gatilló cinco veces contra Valenzuela, también en el cráneo y el torso.
Violencia de género y medidas de restricción
La fiscalía demostró que la relación de 18 años estuvo marcada por la violencia de género. El 26 de marzo de 2025, Cabaña había amenazado a Ocampo con gestos intimidantes, y desde 2010 existían denuncias previas de la víctima. Días antes del crimen, la Justicia le había impuesto una restricción de acercamiento, pero Cabaña la violó de forma letal.
El acusado también fue condenado por portación ilegítima de arma de fuego y encubrimiento, ya que la pistola utilizada tenía la numeración limada. Con la sentencia a perpetua, Rosario cierra un capítulo histórico en su sistema judicial, pero el dolor de las familias de las víctimas apenas comienza.